La ONG Provea consideró este lunes “indispensable” revisar el salario mínimo en Venezuela, actualmente en 130 bolívares -unos 37 centavos de dólar al mes según el tipo de cambio oficial-, así como su metodología de cálculo para “rescatar los derechos laborales”.
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“Venezuela solo podrá avanzar hacia el encuentro y la convivencia cuando se reconozcan las necesidades de la población trabajadora y se respeten los espacios de diálogo social”, subrayó Provea en su cuenta de X.
Este pronunciamiento se dio en respuesta a una publicación en la misma red social de la plataforma Monitor Sindical -que replica denuncias de gremios-, en la que planteó la fijación inicial del salario mínimo en 200 dólares.
Sin embargo, economistas argumentan que resulta “inviable” un aumento significativo del salario mínimo debido al volumen de empleados públicos y pensionados dependientes del Estado versus los ingresos de Venezuela, aunque apuntan que podría incrementarse sobre los niveles actuales.
El pasado lunes, Provea subrayó que Venezuela acumula tres años y diez meses sin un incremento del salario mínimo, el período “más largo” en casi tres décadas, e hizo un llamado a la “reconstrucción del ingreso” de los trabajadores y sus familias.
La ONG señaló entonces en X que el salario mínimo y la pensión “permanecen anclados” en 130 bolívares mensuales desde marzo de 2022, pese a los “incesantes reclamos de miles de trabajadores y al acelerado deterioro de la calidad de vida de las familias”.
El chavismo ha centrado su política salarial en el pago de dos bonificaciones que no tienen incidencia en beneficios laborales y que suman 160 dólares: uno de alimentación, en 40 dólares, y otro denominado “ingreso de guerra económica”, en 120, depositados en bolívares a la tasa oficial del día.
Con información de EFE

