
Durante años, Suecia creyó tener detenido a uno de los peores asesinos seriales de su historia: Sture Bergwall, más conocido por el alias Thomas Quick. En diferentes confesiones, aseguró haber cometido hasta 40 homicidios, con relatos que incluían violaciones, mutilaciones y canibalismo.
Por: TN
El problema fue que, cuando se revisó caso por caso, se descubrió que todas las condenas se apoyaban casi por completo en sus propias declaraciones, con evidencias débiles o directamente inexistentes. Poco a poco, comenzaron a derrumbarse en cadena todas esas suposiciones, hasta concluir que se trataba todo de una mentira.
Cómo pasó Sture Bergwall a ser un “asesino en serie”: internación, confesiones y condenas sin pruebas
A sus 40 años, amenazó con matar con un cuchillo a una familia con niños para conseguir dinero. Desde entonces, en 1991, quedó bajo un régimen de internación psiquiátrica. Dentro de la institución médica comenzó a presentarse como “Thomas Quick” y a construir su personaje de presunto asesino serial.
En ese sentido, empezó a hacerse cargo de la autoría de crímenes sin resolver. Entre 1994 y 2011, fue condenado en seis juicios por ocho homicidios. Las sentencias se basaron principalmente en sus confesiones, dado que las pruebas materiales eran prácticamente inexistentes: no había ADN, armas ni testigos directos.
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