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Modificar las leyes que en principio por obra de los reyes españoles, regulan el manejo de todo lo que en Venezuela implica hidrocarburos, oro y otros productos que yacen en el subsuelo… era necesario hace tiempo.
Dato que ha debido formar parte de nuestra historia pero el culto a la personalidad del presidente Hugo Chávez impidió que mediante pequeños cambios nuestro país y su petrolera PDVSA… siguiéramos siendo competitivos a nivel global.
Una ley elaborada en tiempos de Chávez se consideraba eterna… a pesar de que los tiempos cambian y un negocio que era bueno bajo determinadas circunstancias… puede dejar de serlo cuando hay cambios.
Fui uno entre quienes pedimos que la reforma a la ley de Hidrocarburos se hiciese bajo la mayor transparencia posible… y la Presidenta encargada aceptó la propuesta.
Gracias a ese cambio en el método tomado para aprobar la reforma de la Ley de Hidrocarburos… es posible enterarse del texto y luego opinar sobre la Reforma sin ser diputado.
Y así el público se entera de que la ley contiene regalías las más altas del subcontinente sudamericano. ¡Bravo se podría decir!
Sin embargo: un gesto como ese, que está en la ley reformada para evitar que seguidores del ex presidente Chávez le reclamen “traición” a Delcy Rodríguez… está bien como estudio… pero cuando nuestra ley reformada propone regalías del 30 % que se pueden bajar hasta 15 o 12 %… ya no hay quien se atreva a señalar que el piso bajo de regalías está muy alto cuando el de Guyana es de 2 % y que ese porcentaje en nuestra ley puede terminar alejando inversionistas.
Ese es el daño que un cuarto de siglo de peloteras mediáticas… polarizadas… ha hecho en nuestro país.
Posiblemente se necesite que un grupo independiente de los factores polarizados… capaz de analizar y proponer soluciones ya sean leyes o reformas de las existentes… irrumpa elevando el nivel del debate.
Algo que las generaciones más jóvenes podrían agradecer… cuando el futuro nos alcance y siga Venezuela poseyendo las mayores reservas de hidrocarburos… para vergüenza de quienes en su momento no supieron modificar leyes que no son libros sagrados… ¡sea quien sea el que los escribió.
