Niñera recibió dura condena por la muerte de un bebé: 20 años después, salió la verdad en Texas

Niñera recibió dura condena por la muerte de un bebé: 20 años después, salió la verdad en Texas

Cortesía

 

El caso horrorizó a Texas hace más de veinte años, pero la historia no estaba completa. Cuando en julio de 2003 Carmen Mejía acudió a la sala de emergencia de un hospital con el bebé Abelardo Casiano en brazos, las alarmas se encendieron automáticamente. El bebé de 10 meses había sufrido quemaduras de tercer grado en el 70?% de su cuerpo al ser sumergido en una bañera con agua hirviendo y Mejía, que tenía entonces 31 años y era su niñera, se convirtió en la principal sospechosa.

Por Clarín





En 2005, en un juicio que duró una semana y media, la mujer, proveniente de Honduras y madre de cuatro niños, fue condenada de manera unánime a tres cadenas perpetuas en el condado de Travis. Enfrentaba un cargo por asesinato y dos cargos de lesiones a un menor. Cuando Mejía subió al estrado, dijo: “Yo no lo hice”, pero la mujer no sabía explicar cómo el bebé había acabado así.

Casi dos décadas después, su caso ha sido reabierto gracias a la intervención de un exalguacil y la organización Innocence Project. La defensa de Mejía pasó los últimos dos años cuestionando el desenvolvimiento del caso y el fiscal de distrito del condado de Travis desde 2020, José Garza, cuestionó la validez del juicio original y revisó los expedientes.

Balza presentó los alegatos a la Corte de Apelaciones Penales de Texas, que resolvió esta semana lo siguiente: “El tribunal de primera instancia ha determinado, entre otras cosas, que (Mejía) ha demostrado mediante pruebas claras y convincentes que es realmente inocente de los tres cargos”.

¿Qué pasó en el juicio contra Carmen Mejía?

Aquel 28 de julio de 2003, Mejía se encontraba en el dúplex del padre de Abelardo Casiano cuidando del bebé junto a sus cuatro hijos. La madre del bebé no había podido atravesar la frontera a Estados Unidos todavía y Carmen era su niñera mientras el señor Casiano salía a trabajar.

Durante el juicio, la fiscalía argumentó que Mejía había quemado intencionalmente al bebé en agua hirviendo y que retrasó deliberadamente la atención médica. La describieron como una persona “cruel, mala y despiadada” con un “lugar oscuro y malvado en su corazón”, según recopiló el medio local Austin American Statesman.

Mejía dañó su propia credibilidad cuando dio versiones contradictorias a la policía. Su abogada actual explica que es común que personas inocentes mientan por miedo a represalias, como perder la custodia de sus hijos, algo que finalmente ocurrió en su caso. Desde que fue detenida, los cuatro hijos de la mujer fueron puestos en adopción. En el momento del juicio, dos peritos afirmaron que las marcas de quemaduras indicaban que el niño había sido sujetado a la fuerza dentro del agua. También sostuvieron que solo un adulto tendría la fuerza para colocar al bebé, que pesaba más de 9 kilos, en la bañera.

Lea más en Clarín