
En una entrevista exclusiva realizada por el periodista Seir Contreras, la señora María «Marita» Piña rompió el silencio tras lograr ver a sus hijos, Gabriel Sánchez Piña (19) —quien vive con Trastorno del Espectro Autista (TEA)— y Levy Sánchez, después de dos meses de desaparición forzada e incertidumbre.
Por: lapatilla.com
Los hermanos, oriundos de Maracaibo, se encuentran recluidos en el centro de detención Zona 7 de Boleíta, en Caracas, bajo cargos que su familia califica como infundados y arbitrarios.
Marita Piña relató que durante todo el mes de diciembre permaneció en la sede de inteligencia en Maracaibo, suplicando por fe de vida. «Estuve 11 meses (sic) esperando, desde la mañana hasta las 8 de la noche, suplicando que me lo dejaran ver por su condición», afirmó.
Sin embargo, no fue hasta que se difundió un material audiovisual en redes sociales que la familia pudo identificar a Gabriel. A pesar de que la información inicial era confusa, el instinto materno la llevó a trasladarse a la capital: «Cuando llegué aquí, en efecto, sí era Gabriel».
La madre describió un escenario alarmante sobre el estado físico de sus hijos.
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Pérdida de peso extrema: Gabriel pesa actualmente entre 40 y 42 kilos. «Los encontré muy amarillos, flacos y ojerosos», detalló.
Falta de condiciones para el TEA: Gabriel dormía en el cemento desde el 15 de diciembre. Apenas hace dos días le entregaron una colchoneta delgada. Como joven neuro-divergente, Gabriel requiere estructuras, rutinas y alimentación específica que son imposibles de cumplir en una celda.
Crisis emocionales: Debido a las crisis derivadas de su condición, las autoridades tuvieron que juntar a los hermanos en la misma celda para que Levy pudiera contenerlo.
Salud de Levy: Fue operado recientemente, presenta fuertes dolores en los riñones y no está recibiendo la atención médica necesaria.
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A pesar de ser una familia dedicada al trabajo en una empresa familiar y ajena a la actividad política, Marita Piña confirmó que los cargos imputados son terrorismo, traición a la patria y asociación para delinquir.
«Gabriel no comprende por qué está aquí. Me dice: ‘Mami, ¿yo qué hice?’. Somos una familia normal que lucha por su país, ellos no son políticos», sentenció la madre.
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista fue cuando Marita mostró los mensajes que Gabriel le entrega en bolsas de comida. Pequeños papeles donde el joven escribe: «Cuídate mucho», «Mami» y «Nos vemos en la casita», acompañados de dibujos de corazones.
La madre finalizó haciendo un llamado urgente a las autoridades venezolanas para que se cumplan las promesas de liberación de presos políticos emitidas a principios de enero. «Es la injusticia más grande que he vivido. Solo pido que se pongan la mano en el corazón y me devuelvan a mis hijos», dijo.
Gonzalo Himiob S., abogado y Director Vicepresidente de la ONG, Foro Penal, se refirió a este caso y manifestó: «Ninguno, absolutamente ninguno, de los funcionarios de Zona 7 está capacitado o formado para tratar con un detenido dentro del espectro autista. Gabriel debe ser liberado de inmediato».

