
El periodista y ex preso político Ramón Centeno despidió a su madre, Omaira Navas, quien falleció a causa de un accidente cerebrovascular apenas 13 días después de haber visto a su hijo finalmente en libertad, tras casi cuatro años de detención arbitraria.
Durante el sepelio, en San Juan de Los Morros en el estado Guárico, Centeno leyó una carta profundamente emotiva dedicada a su madre, en la que expresó el vacío que deja su partida y el vínculo inquebrantable que los unió durante los años de persecución y encierro.
“Querida mamá: es un desafío el que me impone la vida… Hoy desperté y no te encontré… Abracé tu espacio en la cama y solo había frío. Un frío que quema… ¡Vuelve, vuelve pronto! Vuelve para que salgamos a correr debajo de la lluvia como dos adolescentes recién enamorados… Anda, volvamos a nuestro pacto de nunca abandonarnos”, escribió el periodista ante familiares, amigos y colegas.
“La señora Navas vivió durante años el dolor de la separación y la incertidumbre. Este hecho refleja un drama familiar profundo, marcado por persecución, miedo y pérdidas irreparables”, señaló la organización, enviando un mensaje de acompañamiento a la familia.
Ramón Centeno fue liberado el 14 de enero de 2026, tras 3 años, 11 meses y 12 días de detención arbitraria. Su arresto ocurrió el 2 de febrero de 2022, dos semanas después de realizar una entrevista a un político vinculado a un caso de presunto tráfico de estupefacientes. Funcionarios lo sacaron de su vivienda sin orden judicial y posteriormente allanaron su casa, llevándose una computadora. Durante su encarcelamiento, su salud sufrió un grave deterioro, por lo cual ahora debe movilizarse en silla de ruedas.
La historia de Ramón Centeno refleja con crudeza el costo humano de la represión de la Revolución chavista: no solo encarceló a un periodista, sino que desgarró a una familia, prolongó el sufrimiento físico y emocional, y dejó consecuencias que continúan aun después de la excarcelación.

