
Diez años atrás, la exalcaldesa de Maracaibo, Eveling de Rosales, tenía a su esposo, Manuel Rosales, entre los muchos detenidos que estaban en El Helicoide, adonde iban a parar los dirigentes políticos “como castigo por pensar diferente”.
Ella, una década después, afirma que el anuncio de Delcy Rodríguez de promover la aprobación ante la Asamblea Nacional de una Ley de Amnistía en favor de los presos políticos es tardía, pero al margen de esa realidad es una buena noticia, porque “la ley de Amnistía le pondrá fin a la persecución política”.
Esa decisión “permitirá que los presos políticos puedan salir en libertad para seguir contribuyendo con la reconstrucción y reconciliación de la Venezuela que queremos”, dijo
Trejo de Rosales aseguraba en aquel momento “que la Ley de Amnistía, cuyo proyecto fue entregado a la Asamblea Nacional, traerá reconciliación y paz para todos los venezolanos.
“La Ley de Amnistía le pondrá fin a la persecución política de la dirigencia, estudiantes y, en general, permitirá que los presos políticos puedan salir en libertad para seguir contribuyendo con su granito de arena en la reconstrucción y la reconciliación de Venezuela”, llegó a expresar durante el acto de juramentación de la directiva del Concejo Municipal de Maracaibo de hace una década.
“Nosotros no vamos claudicar como esposas y de decirle al mundo entero lo que está pasando”. Hoy no olvida que una Ley de Amnistía y reconciliación fue en 2016, “una gran oportunidad para unir a ambos bandos y encontrar las soluciones que aquejan al país”.
“Una Ley que podía haber unificado y reunificado a un país realmente resquebrajado” y “separado”. Cree que en el transcurrir de diez años el escenario es muy similar, porque “tanto los líderes políticos Leopoldo López , Antonio Ledezma, mi esposo Manuel, como los estudiantes que”, estaban, “detenidos, no cometieron delitos de lesa humanidad y no han violado los derechos humanos”.
Nota de prensa

