
Viajar dentro de Estados Unidos sin la documentación adecuada tiene un costo extra. A partir del 1 de febrero de 2026, la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) implementó una tarifa de 45 dólares para los pasajeros que no presenten una REAL ID o un documento alternativo aprobado al pasar por los controles de seguridad en todos los aeropuertos del país.
Por Clarín
La medida, anunciada oficialmente por la autoridad federal, se enmarca en el cumplimiento de la Ley REAL ID, una normativa aprobada por el Congreso en 2005 tras las recomendaciones de la Comisión del 11 de Septiembre. Su objetivo es reforzar la seguridad de la aviación y estandarizar los requisitos de identificación para acceder a instalaciones federales y abordar vuelos nacionales.
Según explicó la TSA, el cobro corresponde a un procedimiento denominado “ConfirmID Fee”, que se aplicará únicamente a quienes lleguen al aeropuerto sin una credencial aceptada. La verificación alternativa podrá realizarse en línea o de forma presencial, tendrá una validez limitada y permitirá el acceso a la zona de embarque solo si el proceso concluye de manera exitosa.
La REAL ID es una licencia de conducir o tarjeta de identificación emitida por los estados y territorios de EE.UU. que cumple con estándares federales. Se reconoce, en la mayoría de los casos, por una estrella dorada en la esquina superior derecha. Desde la implementación plena de la normativa, iniciada en mayo de 2025, la TSA advirtió que solo aceptará documentos compatibles para los controles de seguridad.
Además del nuevo costo, la TSA aclaró que no se garantiza el acceso al embarque si no se logra confirmar la identidad, incluso si el pasajero paga la tarifa. “Si por cualquier motivo no logramos confirmar la identidad, no se permitirá el acceso al área de embarque”, afirmó Steve Lorincz, subadministrador ejecutivo asistente de operaciones de seguridad de la TSA, según consignó el artículo.
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