
El ámbito militar está cambiando con inusitada rapidez, tanto por los escenarios como por los medios, Estados Unidos, de la mano del presidente Trump, vive un momento histórico en el que los enfrentamientos se prevén crecientes y bastante lejos del territorio propio. En ese escenario previsible cobra especial relevancia lo que la Marina de los Estados Unidos (United States Navy) está preparando para afrontar un nuevo espacio situacional donde los enfrentamientos serán más numerosos y requerirán de mayor intensidad.
Por Defensa
Hemos conocido, por declaraciones del almirante Daryl Caudle, Jefe de Operaciones Navales de la United States Navy, que se ha venido definiendo una nueva estrategia de combate para la organización que enfatiza aspectos concretos como su adaptabilidad, la revitalización de las capacidades industriales o el poder responder a un entorno global de seguridad más complejo.

El almirante Daryl Caudle ha resaltado, en un reciente fórum organizado por APEX Defense, que la United States Navy está operando en una era definida por la competencia entre grandes potencias, amenazas asimétricas y rápidos cambios tecnológicos. Señala como relevante el largo periodo previo marcado por los años de subinversión en astilleros, producción de municiones e infraestructura como los factores que han saturado la base industrial estadounidense, en un momento en que los adversarios están desarrollando sus capacidades a gran velocidad.
Por ese motivo, dentro de la nueva estrategia de combate, la “United States Navy Fighting Instructions”, que pronto va a hacerse pública, se estaría concretando un nuevo marco estratégico que va a servir como punto de guía para futuras inversiones o el diseño de las fuerzas que se requerirán, todo ello en un entorno en el que se están definiendo prioridades estratégicas y se tiene que dar respuesta a decisiones política.
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