
Con la intención de rehacer su vida, una mujer venezolana de 28 años, madre de dos hijos y embarazada, llegó a Estados Unidos bajo el gobierno de Joe Biden, pero con los cambios implementados por Donald Trump vio frustrada su búsqueda del “sueño americano”. Ahora intenta autodeportarse, pero enfrenta un limbo migratorio debido a que no logra reunir los documentos necesarios. Mientras tanto, su esposo, que firmó su salida voluntaria el año pasado, la espera en Venezuela en medio de una creciente incertidumbre.
Por La Nación
Venezolana busca regresar a su país, pero queda atrapada en un limbo migratorio
Bajo el gobierno de Biden, Franyelis llegó a Estados Unidos junto con su esposo, Yonquenide, y sus dos hijos, de tres y ocho años.
En aquel entonces, utilizaron la aplicación CBP One, patrocinada por la administración demócrata, mediante la cual solicitaron asilo, relató en diálogo con CNN. Con un permiso de trabajo y el sueño americano en marcha, la situación se deterioró rápidamente con la asunción de Trump.
Apenas tomó posesión del cargo, el mandatario republicano desactivó la aplicación y, junto con esta acción, todas las citas fueron canceladas. De este modo, Franyelis y Yonquenide quedaron expuestos a detenciones por parte de las agencias federales y una posible deportación.
Cuando acudió a una cita rutinaria con el juez Jonathan Reingold en el tribunal de 26 Federal Plaza, en Manhattan, Yonquenide fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). “Estaban esperándolo”, sostuvo su esposa.
El hombre pasó varios días detenido hasta que acudió a una cita con el juez de inmigración, quien dictó una orden de deportación inmediata.
Si bien podía apelar, eligió firmar su salida voluntaria y regresar a su país de origen.
Embarazada y sin pasaporte: el limbo que impide a una venezolana salir de EE.UU.
Tras la captura de Nicolás Maduro, la mujer analizó las ventajas y desventajas de la autodeportación. Finalmente, decidió avanzar con el proceso a medida que se acerca la fecha de parto, pero en el camino encontró nuevos obstáculos.
Embarazada de siete meses, Franyelis comenzó a pedir mociones de salida voluntaria de Estados Unidos para ella y los niños. Renunció a su derecho de solicitar asilo, pese a que podía trabajar y recibir servicios sociales, pero no fue suficiente.
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