
En un giro inesperado para los consumidores de un país acostumbrado a la hiperinflación, los precios de algunos productos básicos comenzaron a bajar en Venezuela.
Por: CNN
Esta tendencia se registró en otros productos, como el pollo, según pudo constatar CNN. Se trata de excepciones que contrastan con el cotidiano incremento de los precios en la mayoría de los productos y que causó sorpresa en los consumidores. La inflación acumulada rondó 270 % al cierre de 2025, según el Fondo Monetario Internacional.
La economía venezolana creció un 5,3 % en 2024 (último registro disponible), impulsada por la recuperación petrolera, según datos del Banco Mundial. Pero ese es quizás el único dato alentador. La deuda nominal de Venezuela asciende a entre US$ 82.800 millones, lo que equivale a cerca de 200 % del PBI según el FMI, aunque estimaciones citadas por Reuters hablan de un valor entre US$ 150.000 y US$ 170.000 millones, contando intereses acumulados y fallos judiciales. Además, el país se encuentra en default desde 2017, cuando el país incumplió pagos de bonos.
La caída de precios comenzó a evidenciarse pocos días después de la operación militar estadounidense y la captura de las principales figuras del Gobierno chavista: Nicolás Maduro y Cilia Flores. Y siguió también a la posterior juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada el 5 de enero, en coincidencia con la instalación de la Asamblea Nacional 2026-2031.
La inflación y sus causas son, sin embargo, aún un desvelo para la vida cotidiana de los venezolanos. “¿En cuánto está el dólar?” es aún el mantra cotidiano. Los comerciantes actualizan sus pizarras diariamente para cumplir con la ley que exige la tasa oficial, mientras los ciudadanos se apresuran a gastar sus bolívares antes de que se deprecien. Como no todos los importadores acceden a divisas oficiales, los precios suelen calcularse según el dólar paralelo, regido por la oferta y la demanda.
En este ecosistema, cada alza del dólar se traduce en una pérdida inmediata del poder adquisitivo y un recordatorio de que, aunque los precios se expresen en bolívares, la economía venezolana gravita irremediablemente en torno a la moneda estadounidense.
Puedes leer la nota completa en CNN
