Narges Mohammadi, la premio Nobel iraní sigue siendo símbolo de resistencia ante la opresión del régimen - LaPatilla.com

Narges Mohammadi, la premio Nobel iraní sigue siendo símbolo de resistencia ante la opresión del régimen

Narges Mohammadi durante su permiso médico para salir de prisión en 2021 en Teherán. Reihane Taravati

 

 

 





Narges Mohammadi, una de las voces más valientes contra el sistema teocrático iraní, sigue siendo un símbolo de resistencia ante la opresión. Ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2023, ha pasado más de una década enfrentando arrestos y condenas por su activismo en defensa de los derechos humanos y la libertad de las mujeres en Irán.

Mohammadi, de 53 años de edad, ha sido arrestada en catorce ocasiones, condenada en diez y ha pasado más de 10 años de su vida en prisión, por diversos cargos, como “propaganda contra el Estado” y “conspiración contra la seguridad estatal”.

La última vez que estuvo tras las rejas fue entre noviembre de 2021 y diciembre de 2024, cuando fue puesta en libertad por un mes debido a su estado de salud, pero no volvió a la cárcel al finalizarse el plazo.

Sin embargo, nada de esto ha logrado silenciarla. Por el contrario, su determinación ha crecido y sus denuncias contra la República Islámica por la violación de derechos humanos no han cesado.

Mohammadi fue arrestada de nuevo el 12 de diciembre pasado, esta vez durante una ceremonia conmemorativa a un abogado de derechos humanos en Mashad (noreste).

Desde entonces, se encontraba en su centro de detención, hasta que hoy su abogado, Mostafa Nili, informó de nuevas penas de prisión en su contra.

La décima condena desde 2021: 7 años y medio de prisión

La premio Nobel recibió una sentencia más que suma otros siete años y medio de prisión.

Esta nueva condena se desglosa en seis años de prisión por «conspiración y colusión contra el sistema», y un año y medio por «actividad propagandística contra el sistema».

Además, se le impuso una pena complementaria de dos años de prohibición para abandonar Irán.

La activista ha sido procesada en numerosas ocasiones, y la reciente condena marca la décima sentencia en su contra desde 2021, un reflejo de la persecución sistemática que enfrenta.

Su abogado, Mostafa Nili, dijo que espera que sea liberada temporalmente debido a su mal estado de salud.

Una vida de lucha por DD.HH.

Narges Mohammadi ha sido una figura central en la lucha por los derechos humanos en Irán.

Su activismo comenzó en su juventud, y fue a raíz de su vinculación con el Centro para la Defensa de los Derechos Humanos, fundado por Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz en 2003, que su voz hizo eco a nivel nacional e internacional.

Mohammadi no solo ha luchado por los derechos de las mujeres, sino también por la abolición de la pena de muerte y el cese de las violaciones sistemáticas de los derechos humanos en Irán.

En 2023, fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en reconocimiento a su incansable lucha contra la opresión de las mujeres iraníes y su firme defensa de los derechos humanos.

La denuncia contra el sistema y la represión

Mohammadi ha sido una feroz crítica de la República Islámica, especialmente de la opresión que sufren las mujeres bajo la imposición del velo islámico y otras limitaciones.

Después de la muerte de Mahsa Amini en 2022, quien fue detenida por la policía de la moral por no llevar bien el velo, Narges se unió a la denuncia pública contra los gobernantes.

En sus escritos y declaraciones desde prisión, Mohammadi ha llamado a la comunidad internacional a unirse a la lucha contra la discriminación de género en Irán y a apoyar la lucha de los iraníes por la libertad.

“Estoy dispuesta a pagar un precio aún más alto por la libertad”, afirmó la activista hace un año en una entrevista con EFE.

Una familia rota por la represión

El sufrimiento de Narges no solo ha sido personal. Su esposo, Taghi Rahmani, también activista, ha pasado 14 años en prisión por su lucha política, y actualmente vive exiliado en París, junto con sus hijos, que no han podido ver a su madre durante años debido a las constantes detenciones.

A pesar de los años de cárcel, de las torturas y las restricciones, Narges Mohammadi sigue siendo una de las voces más poderosas en la lucha por los derechos humanos en Irán.

Pese a los intentos de las autoridades iraníes de callarla, Mohammadi ha demostrado que la lucha por los derechos fundamentales nunca podrá ser silenciada.

EFE