El venezolano que estuvo preso por un reportaje sin publicar

Ramón Centeno, el venezolano que estuvo preso por un reportaje sin publicar y al salir enterró a su madre

Ramón Centeno posa durante una entrevista con EFE este jueves, en Caracas (Venezuela). A los 12 días de salir de prisión, y después de permanecer casi cuatro años detenido en Venezuela, a Ramón Centeno se le murió su madre. Periodista, ex preso político, exmilitante del partido de Hugo Chávez, Centeno siente que el chavismo lo marginó. EFE/ Miguel Gutierrez

 

A los 12 días de salir de prisión, y después de permanecer casi cuatro años detenido en Venezuela, a Ramón Centeno se le murió su madre. Periodista, ex preso político, exmilitante del partido de Hugo Chávez, Centeno siente que el chavismo lo marginó.

Centeno fue excarcelado con medidas cautelares el pasado 14 de enero, en medio de las cientos de liberaciones que siguieron a la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, el 3 de enero y el anuncio de un “nuevo momento político” por parte de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, que ahora promueve una ley de amnistía para los casos desde 1999.





No sabe quién fue su “carcelero”, pero cree que alguien lo mandó a prisión. Cuenta que un día una persona le propuso hacer una historia sobre una red de narcotráfico vinculada a diputados. Fue hasta un comando antidrogas en Caracas, donde entrevistó a los implicados, pero dos semanas después, en febrero de 2022, fue detenido. Nunca publicó el reportaje.

La ONG Foro Penal, dedicada a la defensa de los presos políticos, señaló que el caso de Centeno está “tan lleno de vicios que incluso la investigadora, el fiscal provisorio y el juez fueron destituidos”.

Ramón Centeno habla durante una entrevista con EFE este jueves, en Caracas (Venezuela). A los 12 días de salir de prisión, y después de permanecer casi cuatro años detenido en Venezuela, a Ramón Centeno se le murió su madre. Periodista, ex preso político, exmilitante del partido de Hugo Chávez, Centeno siente que el chavismo lo marginó. EFE/ Miguel Gutierrez

 

El accidente

En 2021, un año antes de entrar a prisión, sufrió un accidente de tránsito en el que se fracturó el fémur y la cadera, y desde entonces no pudo caminar con normalidad. Además, perdió a uno de sus mejores amigos, un diputado chavista, quien murió en el accidente.

Centeno, hijo de un sindicalista y una maestra —ambos de izquierda y fallecidos—, dice que era asistente del diputado y reconoce que colaboró con el chavismo desde los 15 años, pero ahora es opositor.

“La cárcel no me duele tanto. Me duele hoy el silencio de mis compañeros, el abandono”, dijo a EFE en alusión a los militantes del oficialismo.

La cárcel

Durante su tiempo en prisión, fue internado en centros hospitalarios, debido a su problema de hipertensión y a las consecuencias derivadas del accidente. Centeno tiene reconstruido el fémur y la cadera.

Foro Penal documentó que “fue golpeado, le desplazaron uno de los clavos que tenía en la cadera, torturado psicológicamente”, según un informe al que tuvo acceso EFE.

Ramón Centeno posa durante una entrevista con EFE este jueves, en Caracas (Venezuela). A los 12 días de salir de prisión, y después de permanecer casi cuatro años detenido en Venezuela, a Ramón Centeno se le murió su madre. Periodista, ex preso político, exmilitante del partido de Hugo Chávez, Centeno siente que el chavismo lo marginó. EFE/ Miguel Gutierrez

 

Entre 2023 y 2024, una de las veces que fue trasladado a un hospital, la madre de Centeno, Omaira Navas, iba a visitarlo. Se acostumbró a estar con ella y le costó volver a prisión, pero se aferró a la fe y a la lectura. En casi cuatro años dice que leyó unos mil libros.

Durante el tiempo de reclusión, usó recipientes de plástico para orinar y evitar desplazarse o molestar a quienes lo subían por las escaleras para llegar hasta el baño.

Su salida

Centeno entró en muletas a la cárcel y salió en silla de ruedas. Entró con 33 años y salió con 38.

Una de las primeras cosas que hizo al salir fue verse al espejo después de dos años sin hacerlo, mismo tiempo en el que asegura estuvo sin ver el sol. Notó el envejecimiento de su rostro y las canas. También la disposición de sus ojos por las tres parálisis que recuerda haber tenido en prisión.

De la cárcel, a Centeno le quedó lo que define como “psicosis a los chasquidos”: una intolerancia que se originó por el golpeteo de las fichas de dominó que escuchaba, día tras día, cuando sus compañeros jugaban.

La muerte

En el undécimo día fuera de la cárcel, la madre de Centeno sintió un dolor de cabeza, después de acompañarlo a una audiencia de juicio. Se desplomó y dejó de hablar. En un hospital público le confirmaron que había sufrido un accidente cerebrovascular y la sometieron a una cirugía que sobrevivió.

A Centeno le habían solicitado pañales y otros insumos para atender a su madre, porque en los hospitales públicos de Venezuela escasean los recursos. Pero se los devolvieron y un amigo le confirmó lo que él ya pensaba: “Tu madre murió”.

“Mi temor más grande era perder a mi mamá estando preso. Salí y murió. Eso me reconfortó un poco. Estoy sumergido en lo espiritual para no odiar. Es lo único que me va a salvar”, dijo.

En los ritos funerarios gastó 2.000 dólares, una suma reunida gracias a donaciones. Aparte, tiene una campaña de recolección de fondos para operarse y volver a caminar.

El perdón

Aunque su caso inició hace cuatro años, todavía enfrenta audiencias de juicios: en la última esperó nueve horas para el inicio, según denunció el Colegio Nacional de Periodistas.

A pesar de todo, Centeno elige el perdón. Para él, es un tributo a su madre: ella siempre le recomendaba perdonar sobre todas las cosas. Eso sí, aclara: “Perdón con memoria”. EFE