
Un grupo de investigadores de la Universidad de Nueva York hicieron un descubrimiento vinculado con la mosca linterna moteada, una especie que llegó en el 2014 desde Pensilvania y que en los últimos años se multiplicó de manera exponencial a pesar de haber sido originada en Asia.
Por Clarín
Frente a su presencia, algunos expertos en vida silvestre han recomendado aplastarlas con la idea de frenar su propagación. De acuerdo con el estudio publicado en The Royal Society, este tipo de insectos llegó a los Estados Unidos con una preparación en su territorio de origen.
Esto provocó un nivel de resistencia y adaptación a aspectos vinculados con el calor, contaminación e incluso los pesticidas que se usan en algunas zonas urbanas de China, remarcó en su versión digital ABC News.
«Se estaban adaptando para prosperar en entornos urbanos en su área de distribución nativa, y eso los preparó para tener éxito en cualquier otro entorno urbano al que llegaran», agregó Kristen Winchell, profesora asociada de biología en la Universidad de Nueva York., coautora del artículo.
Por el momento, el grupo de expertos consideró que su llegada al condado de Berks en Pensilvania se realizó por medio de un envío de piedras desde Corea del Sur, mencionó Fallon Meng, quien actualmente es candidata a un doctorado de Biología en la Universidad de Nueva York.
¿Cómo sobreviven y cuáles pueden ser los efectos negativos para este nuevo ecosistema?
La resistencia al clima es un asunto muy favorable para que sus huevos puedan sobrevivir. No solamente vuelan, también se propagan en medios de transporte como pueden ser los trenes o transbordadores y en algunas mochilas de residentes de estas regiones.
Los expertos en la materia adelantaron que probablemente su expansión sea en dirección a la ciudad de Chicago. Un detalle importante para mencionar es su rápida reproducción, ya que solamente será necesario que una hembra sobreviva para que pueda crearse una nueva colonia.
Con respecto a los impactos en este nuevo ecosistema, las moscas linterna moteada pueden provocar daños importantes como pueden ser la asfixia vegetal por sus excrementos azucarados que impiden la fotosíntesis de las plantas.
Adicionalmente, el consumo del denominado árbol del cielo, especie invasora puede provocar alteraciones en la cadena alimentaria, ya que secuestran algunas toxinas que las vuelven venenosas para los depredadores locales.
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