
En las últimas semanas salieron a la luz nuevas imágenes de vigilancia que muestran la rutina diaria de Ghislaine Maxwell dentro de una prisión federal de Estados Unidos. El material, grabado en julio de 2020, corresponde a la etapa inicial de su detención y fue registrado en una cárcel de Texas, poco tiempo después de que fuera acusada formalmente por su rol como cómplice de Jeffrey Epstein.
Por Clarín
En los videos, difundidos por distintos medios, se puede observar a Maxwell desplazándose por distintos sectores de su celda y realizando actividades cotidianas. Entre ellas, limpiar el fregadero, leer libros y doblar la ropa de su cama, en escenas que contrastan con la gravedad de los delitos por los que fue condenada.
Antes de su traslado a Texas, Maxwell había estado detenida en una prisión de Brooklyn, un complejo de alta seguridad que aloja a delincuentes considerados de extrema peligrosidad. Posteriormente, el sistema judicial decidió enviarla a un penal de menor seguridad, conocido informalmente como “Club Fed”, ubicado en el estado de la Estrella Solitaria.
Maxwell no fue la creadora de la red criminal que encabezaba Epstein, pero las investigaciones judiciales la señalaron como una pieza clave en su funcionamiento. Su rol consistía principalmente en el reclutamiento y la manipulación de menores, a quienes atraía mediante falsas promesas de oportunidades académicas, laborales o vinculadas al modelaje.
Estas promesas nunca se cumplían. Varias de las víctimas relataron ante la Justicia que, tras ser captadas, eran sometidas a abusos sexuales y obligadas a cumplir normas estrictas de comportamiento durante encuentros organizados en distintas mansiones del financista. Según los testimonios, Maxwell ejercía presión psicológica, imponía reglas y facilitaba los abusos cometidos por Epstein y su entorno.
Tras la muerte de Epstein en 2019, ocurrida mientras se encontraba detenido en una cárcel de Nueva York, la atención judicial se concentró casi por completo en Maxwell. Finalmente, fue declarada culpable de al menos cinco de los seis cargos que enfrentaba, entre ellos transporte de menores con fines sexuales, inducción a la prostitución y conspiración. Actualmente cumple una condena de 20 años de prisión.
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