Un cadáver falso y una carta de último momento: nuevos hallazgos sobre la muerte de Epstein

Un cadáver falso y una carta de último momento: nuevos hallazgos sobre la muerte de Epstein

Foto: EFE/EPA/Cristóbal Herrera

 

La última revelación de documentos del caso Epstein ha concentrado la atención de la opinión pública, sobre todo por la aparición de los nombres de varias personalidades famosas.

Por Clarín





Pero además de comprometer a presidentes, empresarios y miembros de la realeza, la publicación contiene información relevante sobre otros asuntos vinculados al financista.

En este sentido, recientemente, se encontraron un par de mails que versan sobre la muerte del abusador sexual, en particular acerca de una carta y una simulación de cadáver ocurrida en la cárcel donde falleció.

Este descubrimiento vuelve a reabrir el debate en torno al deceso de Jeffrey Epstein, ya que hay quienes ponen en duda que se haya suicidado.

Un cuerpo de cartón y una carta de quejas: qué revelaron los documentos hallados

Alrededor de las 6:30 (hora local) del 10 de agosto de 2019, los guardias del Centro Correccional Metropolitano de Manhattan, Nueva York, hallaron a Epstein muerto en su celda, con una sábana enroscada en su cuello y atada a una barra de su cama. Más tarde, el Centro informó que se trató de un suicidio.

Ahora, casi 7 años después, una nueva desclasificación de más de 3 millones de documentos referidos a la investigación relacionada con el financista, reveló detalles desconocidos sobre aquel día.

Entre la inmensa cantidad de archivos, medios británicos, como The Sun y Daily Mail, encontraron un memorando interno en el que un supervisor de la cárcel le comunica al FBI que el personal del Centro Correccional Metropolitano organizó un operativo para engañar a la prensa que, aquel 10 de agosto, se agolpaba en las puertas del establecimiento penitenciario para saber sobre lo sucedido.

En el documento se afirma que debido a la «gran presencia de los medios de comunicación», los guardias idearon un plan para «frustrar» a los periodistas mientras retiraban el cuerpo de Epstein, que debía ser trasladado a la Oficina del Médico Forense Jefe de la Ciudad de Nueva York (OCME, por su sigla en inglés).

Según se lee en el texto, un funcionario de la OCME llegó al Centro en un «vehículo negro», pero, para engañar a los medios, «usó cajas y sábanas para crear lo que parecía ser un cuerpo humano», que fue colocado en un vehículo blanco. Este último condujo hasta la sede de la Oficina, mientras la prensa lo seguía desesperadamente.

En tanto, el cuerpo de Epstein estaba custodiado en una zona segura de la cárcel, donde se le tomaron las huellas dactilares y le hicieron otros procedimientos antes de su traslado, que finalmente se hizo en el vehículo negro que nadie registró.

Lea más en Clarín