
El meme vuela en las redes sociales venezolanas: Delcy Rodríguez, muy sonriente, nombrada empleada del mes de la Casa Blanca. Más allá del sarcasmo, la presidenta encargada y su hermano Jorge, el todopoderoso jefe del órgano legislativo del chavismo, han profundizado el desmontaje del madurismo, iniciado a los pocos días de la captura del dictador.
Por: El Mundo
En esta ocasión, la limpieza se ha llevado a cabo dentro del Despacho de la Presidencia, encabezado paradójicamente por Juan Escalona, el edecán de Hugo Chávez y del propio Maduro, tan cercano y fiel a sus jefes. Las nuevas víctimas del chavismo reciclado son algunas misiones sociales, emblemáticas para la revolución bolivariana, y el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (Cesppa), tal y como aparece reseñado en la Gaceta Oficial.
La puesta en marcha del Cesppa como organismo clave para centralizar la inteligencia del Estado ofreció en su día nuevas posibilidades para que el régimen de Maduro golpeara la libertad de información con una suerte de censura previa ejecutada por militares. Pero sobre todo consolidó la estrategia de ocultar la información pública sobre casi todo, bajo la excusa de que se trataba de documentos reservados.
«Funcionaba como un centro de monitoreo y represión para el régimen», confirmó el analista político Walter Molina Galdi.
Una de las misiones apartadas del centro del poder de forma sorprendente es la de Robert Serra, creada en homenaje al diputado emergente que murió en 2014 cuando un antiguo escolta y amante y un grupo de malandros asaltaron su hogar para robarle los dólares que escondía en una caja fuerte. El chavismo aprovechó para convertirle en un héroe revolucionario y acusar a Colombia y a la oposición de ser los autores del crimen. La misión Robert Serra repartía bonos económicos de unos pocos dólares entre jóvenes y llevaba a cabo eventos sociales en distintos puntos del país dentro de la estrategia de control social bolivariano.
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