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Por César Pérez Vivas
La ilegítima encargada de la presidencia de nuestro país simula que es revolucionaria, que trabaja para el retorno del dictador sometido ahora a la justicia, cuando lo cierto es que abdicando de todo el discurso del chavismo y de la llamada “revolución bolivariana” obedece con disimulo las instrucciones del gobierno de Estados Unidos. Esta estrategia la confesó el propio ministro del terror, Diosdado Cabello cuando en su último programa expresó: “Si alguien tiene capacidad de acomodarse a las circunstancias somos nosotros los revolucionarios.”
A confesión de parte relevo de pruebas, decimos los abogados. Al cesto de la basura toda la propaganda y el discurso patriotero anterior al 3 de enero. Al basurero de la historia toda la concepción del llamado socialismo del siglo XXI.
Toda esa retórica de “la soberanía”, de la
guerra de 100 años si “el imperio osaba entrar a nuestro país”, de la huelga general anunciada por Maduro el 23 de noviembre del 2025 en los siguientes términos:
“Si el imperialismo llegara a dar un golpe de mano y hacer un daño, desde el mismo momento en que se decretara la orden de operaciones, movilización y combate de todo el pueblo, la clase obrera decretaría una huelga general insurreccional y en este país no se movería un alfiler..”
Toda esa retórica ahora ya no existe. A Delcy se le olvidó toda esa retórica y antes que declararse en huelga, de enfrentar al imperio, ahora los recibe con música y con su bandera en el mismísimo Palacio de Miraflores.
Todo es una simulación para ganar tiempo y pretender quedarse en el poder, sin importar para nada su doctrina y/o ideología.
Si en esa camarilla hubiese un mínimo de pundonor, de decoro o de vergüenza ya todos esos personajes, derrotados y entregados desde el pasado 3 de enero se habrían retirado de sus funciones de gobierno para que otros venezolanos pudieran reconstruir el país.
Este comportamiento, esta simulación revela que detrás de la camarilla usurpadora no ha habido ni principios, ni filosofía que acompañe con autenticidad y honestidad su ejercicio del poder. Acomodarse “a las circunstancias” , como lo dice el esbirro del Furrial, solo revela que les interesa el poder por el poder mismo. De modo que toda esa retórica del socialismo, todo ese empeño en aplicar el modelo socialista cubano solo obedeció a que ese régimen autocrático era el que les permitía perpetuarse en el poder y saquear nuestras riquezas para de esa forma enriquecer a toda la camarilla política y militar confabulada para destruir la democracia, y con ella generar el brutal daño a la nación venezolana.
Cómo se acostumbraron a la simulación permanentemente. Ahora simulan acatar las órdenes de la casa blanca, como también pretenden simular que son revolucionarios, defensores del usurpador preso. La verdad es que ni acatan bien las ordenes de Washington, ni defienden a Maduro.
Ahora los hermanos Rodríguez, Cabello, Padrino y demás integrantes de la camarilla roja solo están pensando en salvarse ellos y de ser posible, si las circunstancias de la política norteamericana cambian, quedarse en el poder, sin importarle para nada la suerte del dictador Maduro, y mucho menos la suerte de los millones de compatriotas que padecen la miseria por ellos creada.
Los venezolanos en consecuencia debemos desnudarlos ante el mundo .
Mostrar su rostro inmoral para que el mundo sepa que con ellos es imposible lograr estabilidad, recuperación económica y mucho menos transición a la democracia.
Más temprano que tarde las autoridades de los Estados Unidos verifican esa conducta y tomarán las medidas que los terminen de obligar a someterse al veredicto popular en unas elecciones. Elecciones que deben ser este año, en su segundo semestre; cuando la ciudadanía volverá a expresarse, esta vez con mayor fuerza, contra la nefasta dictadura chavo-madurista.
Solo por ese camino, con la colaboración de la comunidad internacional, podremos desmontar la cruel dictadura que hemos padecido los venezolanos. Solo así recuperaremos la democracia y podremos iniciar la reconstrucción institucional, espiritual y material de nuestra sufrida Venezuela.
Lunes, 16 de febrero del 2026
