Gerardo Lucas: La apertura petrolera, del dicho al hecho - LaPatilla.com

Gerardo Lucas: La apertura petrolera, del dicho al hecho

Por Gerardo Lucas

Desde la campaña electoral para las presidenciales Donald Trump se había proclamado el adalid de la industria petrolera, en ese momento afirmó que una mayor producción energética, petróleo y gas, sería la clave para reducir los precios de la energía y la inflación.





De forma tal que ha justificado la intervención en Venezuela partiendo del argumento, de que él puede, entonces, controlar la producción y exportación del crudo, a través de las empresas norteamericanas. Estas fueron sus palabras: “Nosotros y ellos (USA-Venezuela) tenemos el 68% de las reservas petroleras mundiales” así que “se controlará indefinidamente las ventas del petróleo venezolano.” Lo cual permitirá garantizar un nuevo auge en la producción y exportación del crudo que redundará en beneficios, también, para la población nacional.

Dichos anuncios, curiosamente, no han tenido el efecto que era de esperarse por parte de las empresas petroleras norteamericanas, que se supone son las beneficiarias del paquete, lo cual hace nuestro futuro a corto y mediano plazo muy incierto

Trump convocó a una reunión el 9 de enero con la industria petrolera estadounidense e internacional, para convencerlas de invertir 100.000 millones de dólares para recuperar la industria petrolera venezolana.

Darren Woods CEO de Exxon Mobil, la más importante de las petroleras norteamericanas, provocó la ira de Trump al calificar a Venezuela como “ininvertible”, en la actualidad, por las construcciones y marcos legales vigentes en el país.

Chervon Corporation, la única gran petrolera que continúa funcionando en Venezuela, por su parte mostró cautela y “planteó financiar sus operaciones allí con efectivo proveniente de los activos existentes, lo que significa que puede aumentar la producción en un 50%, sin tener que recurrir a su presupuesto de capital global.”

Conoco Phillips recientemente, manifestó que no reanudará sus operaciones en el país hasta que le paguen unos 10.000 millones de dólares que los tribunales internacionales les ha concedido.

Patrick Pouyanné, director ejecutivo de la francesa TotalEnergies, afirmó este martes, que la compañía está «evaluando» opciones para reingresar al país, días antes había afirmado que invertir en Venezuela no estaba “en lo alto de sus prioridades”. Y afirmó que el entusiasmo político no sustituye la necesidad de un marco legal sólido. Subrayó que, aunque existe interés, la reconstrucción de la confianza inversora «llevará tiempo».

La Shell proseguirá con sus proyectos de gas en territorio venezolano en concesiones aguas afuera en Trinidad, en el Campo Dragon, pero no ha manifestado ninguna intención en invertir en la extracción de nuevo petróleo en Venezuela.

La española Repsol dijo estar preparada para invertir “con fuerza” en Venezuela, así como la empresa italiana ENI, pese a la cautela que muestran las otras empresas, anunció que, además de continuar con la producción de gas, tenía la intención de triplicar su producción de petróleo en el país.

Para enturbiar más aun la decisión de invertir en Venezuela “el congresista demócrata Sean Caster envió una carta a Repsol y otras 20 importantes petroleras internacionales sobre los riesgos legales y financieros que plantea cualquiera transacción o inversión que dependa de la autoridad de Donald Trump para controlar los activos petroleros en Venezuela”.

Como nos damos cuenta la situación de las nuevas inversiones petroleras en Venezuela, por ahora, no está nada clara, aunque, dada la dirección de la política pública norteamericana, podemos ser optimista. A favor esta la reciente decisión de conceder licencias generales para la operación a la Chevron, la italiana Eni, la española Repsol y las británicas BP y Shell.

Gerardo lucas. Economista e Historiador.

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