Marcos Hernández López: Transformar la mentira en la verdad, arriba la libertad expresión - LaPatilla.com

Marcos Hernández López: Transformar la mentira en la verdad, arriba la libertad expresión

Los especialistas en temas de comunicación se deslizan en sus diversos análisis, «la propaganda, una palabra que ha representado a lo largo de la historia el hecho de emitir un mensaje a las masas populares con el objetivo de transmitirles una idea y convencerles que es la más correcta, ya sea política o religiosa. Dicho término suele ser confundido por la vox populi con la publicidad, aunque sean realmente dos cosas completamente diferentes por no ser lo mismo convencer de una idea o forma de pensar que convencer la necesidad de comprar un producto. A lo largo del tiempo el término propaganda ha quedado ampliamente desvirtuado por tener su origen en la contrarreforma católica que renovaba la imagen de la Iglesia Católica para frenar los avances del protestantismo, a pesar de que fueran realmente acciones de contrapropaganda a la propaganda emitida por Martin Lutero. Que Joseph Goebbels haya sido ministro de propaganda del III Reich también ha ensuciado el significado de la propaganda».

Transformar una mentira en «verdad» implica utilizar el efecto de la ilusión de verdad, donde la repetición constante de un mensaje falso aumenta su familiaridad y credibilidad, convirtiéndolo en una verdad aceptada socialmente. Este fenómeno, a menudo atribuido a técnicas de propaganda, se basa en la repetición incesante, el control de la información y el enfoque en las emociones o miedos. Algunas de las variables intervinientes que se mueven en esta temática: Repetición constante, una mentira repetida muchas veces llega a ser considerada verdad por la audiencia. Familiaridad vs. hechos, el cerebro humano tiende a creer información familiar, incluso si es contraria a hechos objetivos. Reapreciación cognitiva, a nivel personal, se puede cambiar una «mentira» o creencia limitante reescribiendo la narrativa personal, practicando nuevas interpretaciones y cambiando la mentalidad. Contexto social, la verdad puede ser construida socialmente, donde lo aceptado funciona como verdad, aunque no lo sea. 





Aquellos que trazan un supuesto dilema ético entre virtud política y eficiencia comunicacional, en el caso venezolano se debe entender que no se trata de una batalla entre platónicos y sofistas. Nada de esto es fácil comprenderlo a primera vista, porque vivimos inducidos para vivir tiempos violentos, por razones de intereses políticos y económicos por parte de una revolución que se quiere eternizar en el poder central.

El nuevo desafío, post enero de 2026, es quitarle los “grilletes» a todos los medios de comunicación, el sometimiento que aun demuestran la mayoría de los medios de comunicación en nuestro país tuvo una intencionalidad por parte del régimen de Maduro, ocultar el desencanto, ineficacia, la corrupción, el desamor del pueblo venezolano y las voces del chavismo crítico. Por ejemplo, para los técnicos en gestión pública, el desconcierto en la planificación del régimen, a pesar de contar con significativos recursos, hace que en lugar de “gobierno de calle se deba hablar de gobierno en la calle”. Muchos expertos se atreven incluso asegurar “La capacidad de gestión pública del régimen chavista de Venezuela entre 1999 y 2014, en relación con los recursos económicos que ha recibido por concepto de renta petrolera e impuestos, haciendo analogías con otras gestiones de gobiernos democráticos es la peor gestión en la historia venezolana”. Es decir, el proyecto bolivariano ya había fracasado en este lapso de tiempo. 

La Manipulación de la información y medios, desinformación y Fake News, en la era digital, la proliferación de información y noticias falsas ha permitido que mentiras se difundan rápidamente. Las plataformas sociales pueden amplificar estas narrativas, haciendo que la mentira alcance una mayor audiencia y, eventualmente, sea aceptada como verdad por muchos. La construcción de narrativas, los actores políticos y mediáticos pueden crear narrativas en torno a una mentira, tejiendo historias que la apoyen y dándole un contexto que haga que parezca más creíble. Esto puede incluir el uso de testimonios, gráficos o estudios manipulados que aparenten respaldar la falsedad.

La erosión de la verdad, a medida que más mentiras son aceptadas como verdades, se socava la noción misma de verdad objetiva. Esto puede tener efectos devastadores en la confianza pública, la convivencia y la democracia.

Ahora bien, ¿qué dice la Constitución de Venezuela sobre los medios de comunicación? Toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos, sus ideas u opiniones de viva voz, por escrito o mediante cualquier otra forma de expresión, y de hacer uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión, sin que pueda establecerse censura. ¿Quién controla los medios de comunicación en Venezuela? El Sistema Bolivariano de Comunicación e Información (SiBCI) es un conglomerado de medios estatales bajo el cual se organiza la gestión de los servicios públicos de radio, televisión, rotativos y multimedios, adscritos al Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información en Venezuela.

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