
Un mareo repentino, dificultad para hablar o pérdida de fuerza en un brazo pueden ser señales silenciosas de un derrame cerebral hasta 90 días antes de que ocurra.
Por: Infobae
Expertos de Harvard Medical School y del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares alertan que entre 10% y 18% de quienes sufren un AIT pueden padecer un derrame cerebral en los siguientes 90 días, especialmente durante las primeras 48 horas.
El AIT se produce por una disminución temporal del riego sanguíneo en una zona del cerebro y genera síntomas neurológicos súbitos que se resuelven en menos de 24 horas. Puede manifestarse con debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o pérdida momentánea de la visión.
Estudios recientes difundidos por la American Heart Association y los National Institutes of Health indican que el riesgo de ictus tras un AIT oscila entre 2 % y 10 % en los primeros dos días y puede alcanzar hasta 17 % en 90 días. Investigaciones con más de 170.000 pacientes revelan que el riesgo acumulado llega a 12,8 % en cinco años y cerca de 20 % en 10 años.
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No obstante, la atención médica inmediata y especializada puede reducir el riesgo a menos del 3% en los primeros tres meses, gracias al uso de antitrombóticos y al control estricto de factores como hipertensión, diabetes y colesterol elevado.
Para prevenir un derrame cerebral es clave reconocer los síntomas mediante el método FAST: asimetría facial, debilidad en el brazo y dificultad para hablar, que requieren atención urgente.
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