
Tras ser liberado de meses de cautiverio en Venezuela, el francés Camilo Castro volvió a denunciar la sistemática violación de derechos humanos que impera en las cárceles del país.
Por lapatilla.com
Castro describió la estructura de terror que comienza desde el primer contacto en la frontera, donde fue despojado de sus pertenencias y amenazado de muerte bajo acusaciones de espionaje.
El ex preso político detalló su paso por sótanos de tortura improvisados en estacionamientos del Sebin en Maracaibo y las precarias condiciones en el Dgcim en Caracas, donde permaneció encapuchado, esposado y bajo efectos de drogas, antes de ser trasladado a la cárcel de El Rodeo I.
Durante su relato, expuso cómo el aparato de seguridad venezolano fabrica falsos positivos mediante coacción, obligando a los detenidos a firmar documentos que niegan maltratos y a grabar videos manipulados para simular condiciones de reclusión humanas que no existen.
