Declaración de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat sobre la transición a la democracia en Venezuela - LaPatilla.com

Declaración de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat sobre la transición a la democracia en Venezuela

 

 





 

Venezuela atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. La existencia misma de la República se encuentra en riesgo, por lo que urge acordar cursos de acción para superar los formidables retos que amenazan nuestro porvenir, sobre la base de consensos entre los venezolanos, nacidos de un análisis equilibrado de la realidad y de sus aspiraciones respecto a nuestro destino como nación.

En esta coyuntura de casi falencia del Estado, la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, fiel a su misión superior, se dirige a la sociedad civil y muy especialmente a los liderazgos del país, para exhortarlos a impulsar iniciativas en sus respectivos ámbitos de influencia, que contribuyan a resolver la grave crisis política, institucional y social que nos aqueja.

La libertad y la nueva institucionalidad

La libertad es condición esencial del desarrollo humano; sin ella no habrá progreso ni estabilidad para la nación. Durante casi tres décadas nuestros derechos han sido restringidos por un sistema de dominación que expulsó a la libertad de la vida política y social. Urge restituirla como fundamento de una gobernanza democrática.

Esa restitución exige liberar a los presos políticos, devolver autonomía a los medios de comunicación, garantizar seguridad ciudadana, proteger la propiedad y erradicar los grupos armados irregulares. La institucionalidad, por su parte, debe reconstruirse sobre un auténtico Estado de Derecho, reconociendo el rol de la gobernanza territorial que amplía la descentralización y el protagonismo de los órganos de gobierno local y regional, revisando la legislación reciente y asegurando continuidad en el marco de una democracia que responda a las exigencias de un desarrollo sostenible.

El bienestar de la población

El bienestar de los venezolanos, particularmente de las familias más humildes, se ha visto gravemente deteriorado, y una proporción significativa de ellas enfrenta condiciones críticas. En consecuencia, toda política pública debe situar en primer plano la atención a los sectores vulnerables, evaluando su impacto real en la vida de la población. Resulta indispensable fortalecer la salud, la seguridad social y la educación en todos los niveles, así como garantizar el funcionamiento eficiente de los servicios básicos, pilares de un desarrollo humano sostenible y de una gobernanza democrática.

Una economía productiva

La economía venezolana opera muy por debajo de su capacidad, resultado de aplicar por mucho tiempo políticas y regulaciones erradas, que han limitado su desarrollo. Es indispensable una transformación profunda de la economía que priorice la complejización y la agregación de valor en cadenas productivas, lo que implica para la producción y productividad, la mayor capacitación técnica de la fuerza laboral, inversión nacional y extranjera, y aprovechamiento del talento disponible, incluido el de la diáspora. Asimismo, debe garantizarse el funcionamiento pleno de los sistemas de ciencia y tecnología, para impulsar la innovación y facilitar el acceso a la vanguardia mundial. Solo con estas bases será posible reducir la pobreza de manera sostenida y avanzar hacia una sociedad más próspera.

La recuperación de la infraestructura física

La infraestructura física es esencial para la prestación de buenos servicios públicos, como son el transporte, el abastecimiento de agua, electricidad, gas y las telecomunicaciones, entre otros. Toda ella está en mal estado como consecuencia de la insuficiente inversión y la falta de mantenimiento que han caracterizado a las últimas décadas, por lo que se requiere programas de rehabilitación y ampliación basados en prioridades y estrategias que permitan optimizar el uso de recursos públicos que son en extremo limitados. La Academia, en cumplimiento de sus responsabilidades específicas, está en capacidad de asesorar al Estado en la concepción de tales programas.

Una nueva ética administrativa

El último periodo vivido por la republica es sin duda el de mayor corrupción en toda su historia. La corrupción administrativa fue un factor muy importante en causar la ruina de la economía venezolana. Los culpables deben ser identificados y sancionados. Para corregir tal situación es esencial mejorar la educación y formación de valores de la gente joven. La gestión del capital natural Venezuela dispone de un vasto acervo de recursos naturales, pero su abundancia, incluso la petrolera, no garantiza prosperidad. La dependencia exclusiva de ellos ha conducido a un desarrollo accidentado, marcado por debilidad institucional y ausencia de consensos. El estilo rentista de desarrollo, con el Estado como protagonista de la economía, se encuentra agotado y carece de capacidad para generar progreso estable. Se impone, por tanto, un cambio hacia estilos de desarrollo sostenibles, guiados por buena gobernanza y conducidos por los propios venezolanos.

El rol del Estado en el desarrollo

El Estado debe asumir responsabilidades esenciales de promoción, regulación y apoyo en el desarrollo nacional, manteniendo un rol subsidiario que respalde a la iniciativa privada. En el ámbito macroeconómico y financiero, le corresponde implementar políticas fiscales y monetarias que estabilicen la economía, promuevan el empleo, estimulen la inversión interna y externa y favorezcan una distribución más justa de la riqueza. Asimismo, el Estado debe impulsar la creación de infraestructura y servicios de apoyo, al tiempo que fomente el desarrollo científico, tecnológico y la innovación como 4 url: www.acading.org.ve / correo-e: [email protected] pilares de progreso. En la producción y el comercio, su intervención debe limitarse a los ámbitos que el sector privado no pueda atender, contribuyendo en cambio a promover y expandir emprendimientos lícitos que generen ingresos, empleo digno y bienestar familiar.

La participación estatal en la economía debe expresarse en políticas públicas que garanticen, junto al sector privado, acceso equitativo a educación de calidad y a salud, vivienda y protección social, que integren a los ciudadanos y sus organizaciones en la actividad productiva, reforzadas con programas de infraestructura y servicios de carácter público.

El papel de las Fuerzas Armadas

De acuerdo con la Constitución vigente: “en el cumplimiento de sus funciones, la Fuerza Armada Nacional, estará al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna”. Dicha Fuerza “constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación”. Actualmente estas disposiciones solo se cumplen parcialmente o de manera distorsionada. Se hace indispensable, por lo tanto, volver al cumplimiento estricto de la Constitución.

La geopolítica mundial

El Orden Mundial vive un proceso de profundos cambios impulsado por la competencia tecnológica y de poder entre grandes potencias. El mundo se ha ido organizando por regiones de poder e influencia, de acuerdo con la ideología de los gobiernos, la cultura de las naciones, su historia y características geográficas. Venezuela pertenece al área de influencia de la llamada cultura occidental y por estas condiciones su desarrollo ha estado influenciado por tales realidades. Durante las dos últimas décadas se ha pretendido trastocar esta situación y ello está ocasionando consecuencias negativas de múltiple naturaleza. Se hace preciso por lo tanto hacer los ajustes geopolíticos pertinentes, sin que ello signifique perder la autonomía histórica que ha tenido para establecer relaciones de diferentes características con las diversas naciones que considere conveniente.

Un Mensaje Final

Venezuela enfrenta un momento decisivo que exige determinaciones fundamentales, entre ellas un proceso irreversible de Transición hacia una Democracia Plena. Para lograrlo es indispensable un amplio consenso social. El presente pronunciamiento de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, dirigido a la sociedad civil y a sus liderazgos, busca impulsar esa convergencia. Nuestra historia demuestra la fuerza transformadora que tiene la participación ciudadana, y hoy resulta imprescindible que los venezolanos, con creatividad y compromiso, asuman el papel fundamental en la superación de la grave coyuntura. En ella no podemos esperar que la solución sea fundamentalmente de origen foráneo.

Nota de prensa