
Miles de habitantes en el noreste de Estados Unidos enfrentan la falta de energía eléctrica y problemas de transporte tras el paso de un ciclón bomba que dejó a la región sepultada bajo más de 60 centímetros de nieve (23.6 pulgadas) en ciudades clave.
Por Infobae
Los servicios meteorológicos anticipan la posibilidad de una nueva nevada esta misma semana, lo que complica aún más la recuperación tras la tormenta, según informó CNN.
El ciclón bomba que dejó sin luz a más de 330.000 hogares y canceló más de 10.000 vuelos
La tormenta, que alcanzó la categoría de ciclón bomba en la madrugada del lunes, provocó vientos con fuerza de huracán y una rápida acumulación de nieve, lo que generó cortes de energía generalizados y graves trastornos en la movilidad.
Según el sitio PowerOutage.us citado por la CNN, al amanecer del martes más de 330.000 clientes permanecían sin servicio eléctrico, de los cuales al menos 250.000 fueron en Massachusetts.
Las autoridades locales declararon estados de emergencia e impusieron prohibiciones de circulación mientras decenas de millones de personas se resguardaban bajo alerta de ventisca. Las condiciones extremas dificultaron las labores de los equipos de reparación, que no pudieron restituir el servicio eléctrico el lunes debido al clima adverso, según declaraciones de una empresa de servicios públicos en Massachusetts.
El impacto también alcanzó al transporte aéreo. Entre el domingo y el martes se cancelaron más de 10.000 vuelos en Estados Unidos, de acuerdo con datos de la plataforma de seguimiento de vuelos FlightAware. Este martes, más de 2.000 vuelos adicionales fueron suspendidos.
Casi el 90% de esas cancelaciones afectaron los cuatro principales aeropuertos del noreste: Newark, Boston, LaGuardia y John F. Kennedy en Nueva York, todos ellos aún en proceso de recuperación.
En tierra, aunque las prohibiciones de viaje comenzaron a levantarse a medida que avanzaba el martes, los desplazamientos seguían siendo problemáticos debido a las vías congeladas, los retrasos en el transporte público y el cierre de servicios como DoorDash en la ciudad de Nueva York.
Además, la acumulación de nieve obligó al cierre de escuelas en toda la región y postergó la primera serie de votaciones semanales tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado de Estados Unidos.
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