
Los soldados rusos muertos en Ucrania en cuatro años de guerra e identificados con nombres y apellidos por los medios independientes han ascendido a 200.000, según informan este martes el portal Mediazona y el servicio ruso de la BBC.
En total, 200.186 ciudadanos de este país han muerto en combates con el ejército ucraniano desde el comienzo de la conocida como ‘operación militar especial’ rusa el 24 de febrero de 2022.
Los medios han identificado en el último mes otros 35.000 muertos en acción gracias, en gran medida, a los datos del registro de certificados de herencia.

2025, el año más sangriento
Mediazona y BBC aseguran que «es muy probable» que el 2025 sea el año en el que el ejército ruso ha sufrido mayores pérdidas en sus filas.
Por lo pronto ya han sido identificados casi 50.000 nombres y las estimaciones apuntan a que el saldo mortal del pasado año acabará superando los 90.000, frente a las 83.706 identificaciones correspondientes a 2024.
El informe destaca que dos tercios de los fallecidos procedían de localidades de menos de 100.000 habitantes, ya que las grandes urbes y las ciudades rusas de más de un millón de habitantes «casi no se han visto afectadas por la guerra».
Las regiones líderes son Bashkiria (7.700), Tatarstán (6.800) y Sverdlovsk (6.300), aunque en porcentaje por cada 100.000 habitantes encabezan la lista las siberianas Tuvá (476), Buriatia (400), Zabaikal (362) y Altái (316).
«Un análisis detallado de nuestros datos apunta a que los contratos (con las Fuerzas Armadas) los firman más frecuentemente los habitantes de pequeñas ciudades y aldeas (…) Además, cuanto mayor es el nivel de pobreza, como regla general, mayor es el indicador de mortalidad» en el ejército, apunta.
Destacan que el número de muertos por regiones coincide con las entes federales donde en tiempos de paz la esperanza de vida ya es más baja.
«Según los expertos, a la gente que firma ahora contratos le empuja no tanto la pobreza como la falta de perspectivas, la sensación de que, de todas formas, no hay nada que perder», señala.

Un secreto a voces
La última vez que el Ministerio de Defensa ruso informó sobre muertos en acción fue en septiembre de 2022 -cuando los situó en 5.937-, justo antes de la movilización de reservistas que provocó el exilio de más de un millón de hombres en edad militar.
El conocido bloguero militar Yuri Podoliaka, que ha sido invitado a recepciones en el Kremlin, admitió en enero que el ejército ruso podría haber perdido hasta 415.000 hombres entre soldados, voluntarios y antiguos presidiarios reclutados por el grupo Wagner.
Mientras, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de EE.UU. publicó a principios de año un informe en el que aseguraba que «desde febrero de 2022 las fuerzas rusas han sufrido casi 1,2 millones de bajas (325.000 muertos), más que ninguna otra potencia en cualquier campaña desde la Segunda Guerra Mundial».
El presidente ruso, Vladímir Putin, prohibió la publicación de datos de bajas en las filas de las Fuerzas Armadas en mayo de 2015, después de que soldados irregulares rusos fueran desplegados en el este de Ucrania para apoyar la sublevación prorrusa.
Medios independientes apuntan que Putin estaría planteándose una segunda movilización de reservistas, ya que, por primera vez desde el comienzo de la contienda, el número de caídos en acción superó en enero al de reclutados por el ejército ruso.
EFE
