
Funcionarios estadounidenses cercanos al secretario de Estado, Marco Rubio, se reunieron con el nieto de Raúl Castro en el marco de la reunión anual de líderes caribeños celebrada el miércoles en la capital de San Cristóbal, mientras continúan los esfuerzos para negociar cambios económicos y políticos en Cuba.
Por Jacqueline Charles y Nora Gámez Torres | El Nuevo Herald
Múltiples fuentes con conocimiento de la reunión, que pidieron el anonimato para poder hablar sobre las delicadas negociaciones, afirmaron que Raúl Guillermo Rodríguez Castro se reunió con los asesores de Rubio en un hotel cercano a la 50.ª reunión ordinaria de la conferencia de jefes de gobierno de la Comunidad del Caribe (CARICOM).
No está claro si el propio Rubio, quien asistió a la reunión de CARICOM y habló con los líderes caribeños el miércoles, se reunió con Rodríguez Castro. Sin embargo, el hecho de que su equipo esté en contacto con el nieto de Castro confirma que la administración Trump lo considera una figura clave en los esfuerzos de Cuba y Estados Unidos para impulsar reformas en la isla.
Aunque Rodríguez Castro no ocupa ningún cargo oficial en el gobierno ni en el Partido Comunista, es guardaespaldas y el asesor más cercano de Raúl Castro. Conocido en Cuba por su apodo de El Cangrejo, se cree que Rodríguez Castro también supervisa el conglomerado de las fuerzas armadas cubanas, conocido como GAESA, que controla gran parte de la economía de la isla.
Rodríguez Castro viajó a San Cristóbal el miércoles con un oficial de protocolo cubano y partió de la nación caribeña ese mismo día. Rubio llegó a la isla la madrugada del miércoles tras asistir al discurso del Estado de la Unión del presidente Donald Trump el martes por la noche, y mantuvo su primera reunión con líderes caribeños poco antes de las 12:30 p. m. Se esperaba una reunión más formal entre funcionarios del gobierno cubano y del Departamento de Estado de Estados Unidos el jueves, según las fuentes.
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