
La «moderada» Delcy Rodríguez elevó el pragmatismo a niveles inéditos al celebrar las recientes declaraciones de Donald Trump. Durante un encuentro político, la sucesora de Nicolás Maduro archivó dos décadas de retórica antiimperialista para aplaudir el nuevo estatus diplomático del chavismo.
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“El presidente Trump ayer dijo que era amigo y socio de Venezuela, y yo celebro y saludo ese concepto que se tenga de Venezuela, porque Venezuela nunca ha sido país enemigo de los Estados Unidos”, afirmó frente a su audiencia, en un intento por borrar el histórico prontuario de confrontaciones.
En un ejercicio de amnesia selectiva, Rodríguez exculpó al régimen de cualquier choque internacional y aseguró que el país “siempre ha tenido una política y una concepción geopolítica de amistad y de cooperación”.
Sobre el operativo militar que sacudió el poder el pasado mes, la funcionaria lo redujo a un simple tropiezo temporal. “Empezamos con muy mal pie el 3 de enero de este año, ustedes lo saben. Fuimos víctimas de una agresión militar”. Inmediatamente, justificó la incursión como producto de las tácticas de terceros. “¿Y por qué se dio eso? De tantos años que las transnacionales de la comunicación llevaron mentiras sobre nuestra patria, de tantos años que sectores extremistas de la política venezolana llevaron mentiras sobre Venezuela”.
El surrealismo del evento alcanzó su clímax cuando la nueva líder del chavismo solicitó un tributo para sus predecesores caídos en desgracia, justo antes de ofrecerle reconciliación a la Casa Blanca. “Yo desde acá quiero que le enviemos al presidente Maduro y a la primera dama, a la combatiente, Cilia Flores, un fuerte aplauso, que tenga mucha fortaleza”, pidió la dirigente. Sin embargo, pasó la página con rapidez para enfocarse en la etapa actual y plantear su nueva hoja de ruta. “Venimos de momentos terribles del 3 de enero y nos toca recomponer, a través de la diplomacia bolivariana de paz, nos toca recomponer nuestras diferencias”.
Para sellar su metamorfosis de revolucionaria a aliada norteamericana, Rodríguez instó a los presentes a asumir estas nuevas posturas “con respeto, con altura”.
