
Al menos uno de los cuatro muertos y uno de los seis heridos en el buque de Florida detenido por Cuba en un operativo eran ciudadanos estadounidenses, mientras que el resto podrían ser residentes legales permanentes, según informó un funcionario estadounidense.
Otra de las víctimas del miércoles incluye a un hombre con una visa K-1, que le permite estar en el país para casarse con una persona con ciudadanía estadounidense, añadió el oficial, quien no ofreció más detalles de las identidades de las víctimas.
El funcionario también confirmó que el dueño del bote, con matrícula de Florida, alega que un empleado de su compañía le robó el vehículo.
Momentos antes, el viceministro de Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossio, afirmó que todos los sujetos interceptados el miércoles en aguas territoriales eran cubanos residentes en Estados Unidos, a los que acusó de un «intento terrorista» por estar armados y no respetar las instrucciones de los oficiales.
Pero el congresista estadounidense Carlos Giménez, representante federal de Miami de origen cubano, había argumentado horas antes que las víctimas podrían también tener la ciudadanía de Estados Unidos, lo que amerita una investigación de Washington.
«Quiero saber exactamente qué pasó en ese incidente, y quiero acceso a los seis estadounidenses que permanecen en manos de Cuba en este momento. Supuestamente, quedaron heridos y están recibiendo tratamiento médico. Así que no confío en el Gobierno cubano», expresó el legislador de Florida a Fox News.
De Cossío identificó, sin precisar su estatus migratorio o de ciudanía, a los cuatro fallecidos como Pavel Peña, Manuel Ortega Casanova, Levian Padrón Guevara y Héctor Juan Cruz Correa.
Mientras los seis heridos son Cristian Ernesto Acosta Guevara, Conrado Galindo Sariol, José Manuel Rodríguez Castelló, Leordan Cruz Gómez, Amijail Sánchez González y Roberto Álvarez Ávila.
El funcionario afirmó que mantiene comunicación con la Administración de Estados Unidos sobre el incidente en sus aguas territoriales y que las autoridades estadounidenses «han mostrado disposición a cooperar».
El propietario de lancha es un hombre de 65 años que reportó el vehículo como robado desde un muelle de los Cayos de Florida una vez que las autoridades lo contactaron tras el incidente del miércoles, según indicaron este jueves medios locales en Miami.
EFE
