
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, dijo este domingo que el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, es una «declaración abierta de guerra contra los musulmanes» que legitima que Teherán se vengue de Israel y Estados Unidos.
«El asesinato del más alto cargo político de la República Islámica de Irán y destacado líder y autoridad religiosa del mundo chií, por parte del eje maldito estadounidense-sionista, se considera una declaración abierta de guerra contra los musulmanes, especialmente los chiíes en todos los rincones del mundo», dijo Pezeshkian en un comunicado.
El mandatario iraní describió lo ocurrido como «la mayor prueba que enfrenta hoy el mundo islámico», y justificó las represalias que ha adoptado Irán, con ataques a varios países de Oriente Medio, sobre todo a aquellos aliados de Estados Unidos donde la potencia occidental tiene bases militares.
«La República Islámica de Irán considera el ajuste de cuentas y la venganza contra los autores materiales e intelectuales de este crimen histórico como su deber y su derecho legítimo, y empleará todas sus capacidades para cumplir con esta gran responsabilidad y obligación», recalcó Pezeshkian.
El presidente iraní ha asumido el liderazgo de la nación tras el asesinato de Jameneí y durante el «periodo de transición» necesario, dentro de un consejo formado también por el jefe del Poder Judicial iraní, Golamhosein Mohseni Eyei, y por un jurista del Consejo de los Guardianes, informó este domingo la agencia estatal IRNA.
Pezeshkian, en el poder desde julio de 2024, alabó el «liderazgo grande y divino» de Jameneí, que -dijo- se apoyó «en la voluntad, el voto y la opinión del pueblo», que «otorgó dignidad y honor a la nación iraní y fue una espina en el ojo de los enemigos del Islam y de Irán».
El hijo de Pezeshkian, Yousef, aseguró este sábado que los intentos de asesinar a su padre no habían tenido éxito y que se encontraba bien.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este domingo con golpear a Irán con «una fuerza nunca antes vista» si cumple su promesa de vengar la muerte de Jameneí con una ofensiva histórica contra EE.UU. e Israel.
Pese a esta amenaza, Irán continuó esta mañana atacando con diferentes andanadas de misiles a Israel, lo que provoca el sonido de las alarmas antiaéreas en ciudades como Tel Aviv o Jerusalén, además de explosiones a causa de las intercepciones en el cielo.
EFE no ha podido verificar de manera independiente el alcance de los ataques israelíes y estadounidenses en la República Islámica, donde no se permite a los medios internacionales acudir ni tomar imágenes en los lugares afectados por los bombardeos.
EFE
