
Desde el mismo momento en el cual Maduro fue apresado y extraditado a los Estados Unidos comenzó el movimiento en el bullpen financiero venezolano a escala internacional.
Al día siguiente, el valor de los Bonos Soberanos cotizados en la bolsa se revalorizó en un 30%, pasando de 32,92 céntimos de dólar a 43,50 céntimos de dólar en la primera jornada posterior al 5 de enero. En la actualidad se encuentra en 46,65.
Este hecho se explica por la caída del Riesgo País – la diferencia entre los intereses que pagan los Bonos del Tesoro Norteamericano y la deuda externa nacional del país- que cayó 5 puntos, gracias a ello.
Aunque es temprano para adelantarnos a los acontecimientos, ya comienza a hablarse de la reestructuración de la deuda. Bank of América en un reciente informe plantea que el tema no solamente pasa por el valor de recuperación de los instrumentos financieros, sino cuáles bonos tendrán el tratamiento más favorable, dado que difieren en atributos contractuales y acumulación de intereses impago, para el momento en que se haga una negociación amplia con respaldo de los Estados Unidos.
El índice de la Bolsa de Valores de Caracas el 31 de diciembre de 2025 estaba en 2082 puntos y se triplicó el 9 de enero a 6009 puntos, reacción que era de esperarse y que se mantiene en la actualidad.
Por otra parte, por primera vez desde el 2019 el Fondo Monetario Internacional a través de su directora Julie Kozack, manifestó que comienzan las consultas para decidir si el Fondo Monetario reanudará relaciones con Venezuela, considerando la frágil situación institucional del país, con ocho millones de venezolanos desplazados, donde se vive en situación de pobreza extrema, desigualdad y escasez generalizada de servicios públicos.
En el mercado financiero local se auguran grandes cambios, una vez que el gobierno norteamericano anuncie subastas de dólares proveniente de las exportaciones petroleras, exclusivamente, en cuatro bancos privados: Mercantil, Provincial, Bancamiga, Banco Exterior, Bancaribe, Banco Fondo Común y Banco Venezolano de Crédito, excluyendo a los grandes bancos públicos como, el Banco de Venezuela, Banco Bicentenario y el Banco del Tesoro que mantendrán subastas con fondos del gobierno. Por el momento, las nuevas subastas de dólares han sido escasas e impredecibles por lo cual, no ha tenido todavía algún efecto sobre el tipo de cambio que se mantiene en 400 bolívares por dólar y, por tanto, sobre el nivel de vida de la población.
La dolarización –materia que abordamos en mi último artículo- ha pasado a ser un tema de actualidad donde la mayoría de los economistas proponen mantener el statu quo, mientras que la minoría, entre quienes me encuentro, proponemos la dolarización porque acabaría de manera inmediata con la inflación inducida por el déficit público crónico además, por considerar que si esta no se ha resuelto por métodos convencionales en los últimos 50 años, no hay razones para creer que con las nuevas condiciones será diferente.
Como hemos constatado, las expectativas de cambio político y del marco económico institucional provocaron reacciones en el mundo financiero, aun cuando persisten serias reservas sobre el cambio de régimen.
Gerardo lucas. Economista e Historiador. Https//bibliotecagerardolucas.com
