
Comerciantes del municipio Girardot, en el estado Aragua, denunciaron el incremento sostenido y “exagerado” de los aranceles por concepto de aseo urbano, así como la multiplicidad de cobros asociados al mismo servicio.
Por lapatilla.com
Los afectados aseguran que adicional a la tasa de la alcaldía, se suma el cobro de la empresa Fospuca por el servicio de aseo incluido en los recibos de condominio de los centros comerciales, y el denominado “relleno sanitario” reflejado en la factura de Corpoelec.
“No conforme con las tasas impuestas por la alcaldía de Girardot, también se suma ahora un ente llamado Fospuca. Sin contar que cuando vamos a Corpoelec y pagamos los servicios de electricidad, también pagamos un relleno sanitario. Sin contar que cuando funcionamos en un centro comercial, también pagamos una tasa de aseo en los recibos de condominio. O sea, ¿cuántas tasas de aseo tiene que pagar un venezolano para poder mantener su negocio?”, resaltó Mary Carmen Bonacía, comerciante afectada.
Asimismo, detalló que los aumentos mensuales van desde los tres mil hasta los seis mil bolívares, advirtiendo que la situación se ha vuelto “insostenible” para quienes quieren mantener sus negocios y prosperar en la Ciudad Jardín.
“Desde diciembre hasta hoy ha sido extremadamente abismal el aumento. En diciembre pagué un recibo de aseo de la alcaldía en 20 mil bolívares, en enero subió a 26 mil, en febrero a 30 mil y ahora llega en 35 mil bolívares. ¿Qué pasa todos los meses?, ¿quién regula eso? Lo que hacen es que uno se sienta con ganas de cerrar su negocio. El que quiere crecer, ¿para quién trabaja?, ¿para ustedes?”, expresó.
Por su parte, otros comerciantes indicaron que en algunos casos han recibido facturaciones que van desde los 65 mil hasta los 114 mil bolívares, asegurando que, a pesar de las altas sumas, el servicio de recolección de desechos no es de calidad y “el aseo no pasa” con regularidad.
“Ayer pagué 60 mil bolívares del famoso aseo, el cual nunca pasa y pago a un particular, pero igual debo pagar al día para poder declarar. Fui a la alcaldía y me dijeron que para meter el reclamo tenía que estar solvente. Pagué, metí el reclamo y me visitaron, la respuesta fue: no procede” declaró otro de los afectados que prefirió no revelar su nombre.
Ante este panorama, varios comerciantes han tomado la decisión de cerrar sus establecimientos, al considerar que no pueden sostener la actividad económica frente al incremento constante de impuestos y aranceles municipales.
“Me tocó cerrar mi negocio porque entre la alcaldía y demás entes, no me dejaron seguir. Después de eso no he podido levantarme”, mencionó Iris Márquez.
