
El precio medio de la gasolina sin plomo en Estados Unidos alcanzó este martes unos 3,54 dólares por galón (3,85 litros), el nivel más alto desde mediados de 2024, por los problemas en el suministro mundial de petróleo a causa del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, informó la Asociación Americana del Automóvil (AAA).
Los precios han subido un 21 % en apenas un mes, según la AAA, a raíz del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta de este país, que ha afectado al estratégico estrecho de Ormuz, que concentra una quinta parte del tráfico marítimo de petróleo mundial, además de ser un punto neurálgico para el transporte de gas natural, fertilizantes y otros minerales críticos.
Los ataques a petroleros y cargueros que circulaban por Ormuz, que han dejado ya siete marineros muertos, según cifras de la Organización Marítima Internacional (OMI), más las amenazas persistentes de la Guardia Revolucionaria iraní de continuar con ellos, tienen el estrecho prácticamente cerrado al tráfico.
Antes de esta escalada, el precio medio nacional del galón de gasolina había descendido en EE.?UU. a niveles no vistos desde 2021, aunque todavía se mantiene por debajo de los máximos alcanzados tras la invasión rusa de Ucrania en 2022.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó ayer que espera que la guerra termine «muy pronto», lo que alivió las preocupaciones por el encarecimiento de la energía e hizo que el petróleo intermedio de Texas (WTI) pasase de los 100 dólares por barril a los 81,55 que marcaba a la 13:00 hora local (17:00 GMT).
No obstante, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ha señalado también que el martes será «el día más intenso de los ataques» contra Irán, lo que podría volver a incidir en los precios del crudo.
Según el analista Bobby Griffin, de Raymond James, el precio que paguen los consumidores «dependerá de la duración de la interrupción del mercado» y advirtió de que «si el crudo sigue subiendo, los minoristas deberán ajustar los precios para mantener márgenes».
«Pero si se estabiliza, los márgenes podrían comprimirse durante algunas semanas. Y aunque el petróleo baje, los conductores podrían no ver un descenso inmediato, ya que los minoristas no trasladan inmediatamente los ahorros al precio final», dijo a la cadena CNBC. EFE
