
La reina Camila, esposa de Carlos III del Reino Unido, lanzó este martes un contundente mensaje contra la violencia machista en su país y en el mundo, en el que subrayó que no es simplemente «un problema de mujeres», sino más bien «un problema de todos».
En una recepción en el palacio londinense de Saint James para la organización WOW (Women of the World) que ella preside, Camila apareció con un pin con el lema «La vergüenza debe cambiar de bando», el lema que acuñó la francesa Gisèle Pelicot durante el juicio contra su marido y 50 hombres que la violaron tras someterla a sumisión química. El pin fue un regalo de la propia Pelicot.

Camila ofreció cifras preocupantes sobre la prevalencia de la violencia machista en el Reino Unido: una mujer muere asesinada a manos de un hombre cada tres días; casi dos tercios de los asesinos son parejas o exparejas, y un 70 % de los crímenes se perpetran en el mismo hogar.
Casi un tercio de mujeres inglesas y galesas han sufrido abuso marital en su vida; una de cada cuatro ha sido violada o agredida sexualmente, y un 70 % dicen haber sido acosadas en público.
«Cada mujer tiene una historia, una historia que debe ser contada, porque cuando vivimos en una cultura de silencio, estamos dando alas a la violencia contra niñas y mujeres», destacó.
La reina subrayó que hace falta una labor pedagógica sobre todo ante los varones, comenzando por el patio de la escuela, las aulas, las oficinas y lugares de trabajo y el espacio digital, porque si no se hace frente a la misoginia «aquí y ahora», las consecuencias serán «más graves en el futuro».
Algunos medios británicos interpretaron sus palabras como una alusión indirecta a los crímenes cometidos por el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein y por sus invitados, entre ellos el expríncipe Andrés, cuñado de Camila y hoy caído en desgracia dentro de la familia real.
EFE
