
Con una protesta realizada la mañana de este miércoles 11 marzo, estudiantes de la Facultad de Odontología de la Universidad Gran Mariscal de Ayacucho (Ugma) denunciaron la precariedad de su sede, ubicada en Barcelona, capital del estado Anzoátegui.
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Un grupo de bachilleres tomó la decisión de plantarse en las afueras de la institución para exponer públicamente sus inconformidades. Con sus pancartas describieron las carencias de la casa de estudios, mientras que gritaban «queremos cambios».
Según comentaron, por semestre deben pagar alrededor de 2.500 dólares, pero la infraestructura no va acorde a la inversión que les exigen. Eso sin contar que ellos están obligados a tener sus propias herramientas, además de que «pagan hasta por respirar».
Una de las principales críticas de los jóvenes es que el agua suministrada a las unidades odontológicas suele presentar sedimentos y suciedad, lo que imposibilita su uso clínico. Explicaron que este es un problema grave, ya que es un recurso indispensable para sus prácticas.
También les parece injusto que en los últimos años han tenido que ceder espacios de su sede para escuelas como la de Ingeniería, sumado a que hay áreas donde no se cumplen los parámetros de higiene exigidos para un área de salud.
«No hay tomógrafos, no hay rayos X y en general la universidad no cuenta con los equipos especializados para atender a todos los pacientes que vienen. Los baños nunca tienen papel, siempre están sucios, no hay planta eléctrica en la clínica de niños y hay paredes con moho», contó uno de los estudiantes, que prefirió reservar su identidad.
Otros señalaron que su exigencia es que así como la Ugma exige que cumplan con las matrículas, ellos garanticen las condiciones necesarias para una educación de calidad.
Añadieron que se ha vuelto costumbre recibir malos tratos por parte del personal administrativo y docente, pero aseguran que se cansaron de ser víctimas de todo esto y por eso decidieron protestar.
