
El esperado choque por el liderato del grupo en el LoanDepot Park de Miami tuvo un solo dueño. La República Dominicana hizo valer su chapa de gran favorita, castigó temprano y sin piedad al pitcheo criollo, y navegó con absoluta tranquilidad hasta que un noveno episodio de descontrol maquilló el resultado. Al final, los quisqueyanos se impusieron cómodamente 7 carreras por 5, sumando su quinta victoria histórica sobre Venezuela y enviándonos a la llave más difícil de los cuartos de final, donde chocaremos este sábado frente a la todopoderosa selección de Japón de Shohei Ohtani, mientras que ellos irán contra Corea del Sur el viernes.
Por: Luis Eduardo Martínez | lapatilla.com
Un festival de cuadrangulares que sentenció temprano
El juego se resolvió por la vía de la fuerza bruta y el pitcheo abridor venezolano simplemente no tuvo respuestas. Eduardo Rodríguez, Eduard Bazardo y Antonio Senzatela sufrieron en carne propia el poderío de una alineación de Grandes Ligas que no perdona el más mínimo error en la zona de strike. Juan Soto inauguró la fiesta en el mismo primer capítulo con un bambinazo de dos carreras. Aunque Venezuela logró descontar tímidamente con un sencillo productor de Willson Contreras que trajo a un encendido Maikel García al plato, la artillería pesada dominicana estaba apenas calentando motores.
Para el tercer inning, Ketel Marte y Vladimir Guerrero Jr. demostraron su jerarquía sacando la pelota del parque. A pesar de que los criollos intentaron responder en la baja de ese episodio con dobletes consecutivos de García y Luis Arráez para acercar el juego 4-3, el espejismo duró muy poco. En el cuarto tramo, Fernando Tatis Jr. conectó un dantesco cuadrangular de tres carreras que puso una pesada losa de 7-3 en la pizarra, dándole cifras casi definitivas al encuentro y apagando por completo el ímpetu de la cueva tricolor.
El cerrojo del bullpen y un noveno inning engañoso
Con el juego convertido en un trámite cómodo para los dominicanos, la única nota verdaderamente positiva para Venezuela fue la soberbia labor de contención de su relevo. José Buttó, Andrés Machado, Ángel Zerpa, Daniel Palencia y Anthony Molina lograron lo que los abridores no pudieron: silenciaron a la toletería rival colgando cinco ceros consecutivos. Sin embargo, la ofensiva venezolana fue incapaz de descifrar a los relevistas dominicanos, luciendo inoperante durante la mayor parte del compromiso.
El drama llegó de forma inesperada en el noveno inning, y no precisamente por una explosión de batazos criollos, sino por el descontrol del pitcheo rival. El relevista quisqueyano Abner Uribe se complicó solo otorgando boletos consecutivos a Jackson Chourio, Ronald Acuña Jr. y García, llenando las bases sin outs. Ante el nuevo lanzador Elvis Alvarado, Arráez conectó un elevado de sacrificio, y luego un error defensivo provocado por un rodado de Willson Contreras permitió la anotación de Acuña Jr., acercando el juego 7-5 y poniendo a Gleyber Torres a correr con la del empate. El milagro, sin embargo, no se concretó, y Dominicana cerró una victoria que construyó cómodamente desde el primer inning.
Ahora a Venezuela le toca pasar la página rápidamente, aprender de los errores para enfrentar este sábado 14 de marzo a Japón, el primer choque entre ambas selecciones en la historia del Clásico Mundial. Los nipones vienen de quedar primeros en su grupo ganando sus cuatro compromisos.
