
En una demostración de unidad y firmeza, la ciudad de Mérida se convirtió este jueves 12 de marzo, en el escenario de una de las movilizaciones más significativas del sector educativo en lo que va de año.
Por LaPatilla.com
Bajo la consigna central de «¡Mérida se une por un salario digno!», la Coalición Sindical del magisterio merideño llevó a cabo con éxito la jornada de protesta denominada «Amnistía para el salario», logrando captar la atención ciudadana en los alrededores del sector Plaza del Llano.
La convocatoria se realizó a través de una alianza estratégica entre las principales organizaciones gremiales de la región, incluyendo a Sintraenseñanza-Mérida, el Colegio de Profesores de Venezuela (CPV), el Colegio de Licenciados (bajo las siglas SILE-CLEV), Simprotec y SUMA-Mérida, con el respaldo de la Federación Unitaria y gremios universitarios de la Universidad de Los Andes.
Esta coalición logró congregar no solo al personal docente, administrativo y obrero, sino también a una parte importante de la sociedad civil merideña, que se solidarizó ante la precariedad económica que atraviesan los docentes y trabajadores del país.
Los asistentes, con pitos, banderas y pancartas, manifestaron de manera pacífica pero contundente, su descontento ante la asfixia salarial a la que están sometidos los empleados públicos desde hace varios años.
Entre los reclamos más urgentes que motivaron esta jornada cívica destacaron: el rescate inmediato de un salario que los trabajadores califican como «sepultado» frente al costo de la canasta básica; la exigencia de una seguridad social digna que contemple prestaciones sociales reales y el cumplimiento de las cláusulas contractuales; el respaldo absoluto a la unidad nacional mediante el apoyo a las movilizaciones paralelas en Caracas; y la defensa de un futuro estudiantil que garantice becas dignas para los alumnos.

Los voceros de las distintas organizaciones sindicales tomaron la palabra durante la concentración para denunciar que la situación actual del magisterio es insostenible.
«Nuestro salario necesita que lo dejen salir nuevamente… los venezolanos necesitamos vivir de una manera digna», señalaron en conjunto frente a los presentes.
En las alocuciones se enfatizó que el sueldo no es solo un número, sino la garantía de alimentación, salud y estabilidad para miles de familias que hoy dependen de un ingreso que no cubre las necesidades mínimas.
Los líderes gremiales y sindicales recordaron que «la voz es el arma más poderosa» para la conquista de derechos laborales, advirtiendo que las acciones de calle continuarán hasta obtener una respuesta satisfactoria por parte de las autoridades.
Con esta jornada cívica de protesta, la dirigencia sindical reafirma su papel protagónico en la lucha nacional, enviando un mensaje claro de resistencia y esperanza para todo el sector educativo venezolano.


