
En un giro drástico tras más de dos meses de resistencia pacífica, familiares de los militares detenidos por la denominada Operación Gedeón implementaron un nuevo método de protesta, este martes 17 de marzo.
Por: lapatilla.com
Bajo el lema de «Libertad y Justicia», los manifestantes formaron una cadena humana para bloquear el tránsito vehicular en las adyacencias de El Helicoide, sede del Sebin, y la avenida Victoria.
Lo que comenzó como una serie de oraciones y concentraciones silenciosas ha escalado ante la falta de respuestas institucionales.
Estos familiares cumplieron 61 días de vigilias consecutivas, pernoctando y manteniendo presencia constante para exigir la liberación de los efectivos castrenses que permanecen recluidos en condiciones críticas.
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«No podemos solos, necesitamos que el pueblo de Venezuela nos ayude. Nuestros hijos están perdiendo sus dientes, no tienen atención médica y reciben comida cada 15 días», exclamó una de las madres a través de un megáfono, evidenciando el deterioro físico de los internos en el Fuerte Guaicaipuro y otros centros de reclusión.
La protesta, que se desarrolló en horas de la noche, utilizó una cuerda y el enlace de manos entre madres, esposas y hermanos de los presos políticos para interrumpir el flujo de vehículos. El objetivo es claro: aumentar la presión social y mediática sobre un caso que, según denuncian, ha quedado en el olvido de las mesas de negociación política.
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Durante la jornada, se registraron momentos de tensión cuando efectivos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) intentaron mediar para rehabilitar el paso. A pesar de la presencia policial, los familiares se mantuvieron firmes, permitiendo el tránsito de forma parcial solo por algunos canales, mientras coreaban: «¡Justicia y Libertad, todos son inocentes!».
Los familiares enfatizaron que la situación dentro de los centros de detención es insostenible. Entre las denuncias más graves destacan: Falta de atención médica: Deterioro de salud bucal y enfermedades no tratadas. Desnutrición: Suministro irregular de alimentos (reportan raciones cada 15 días). Torturas: Exigen la intervención contra las directivas de los centros por presuntos malos tratos.
Esta nueva etapa de protestas marca un precedente en la lucha de los familiares, quienes aseguran que no abandonarán las calles hasta ver a los militares en libertad.
