Rosa María López de Marín: ¿Dónde está la gota de petróleo para los docentes? - LaPatilla.com

Rosa María López de Marín: ¿Dónde está la gota de petróleo para los docentes?

“El ángulo  del barril  vacío: sin rescate de la dignidad del maestro, no habrá bonanza petrolera”

1- El Inicio (La promesa y la realidad)

Venezuela  se asoma hoy  a una nueva promesa  de recuperación, con los ojos puestos otra vez en el subsuelo. Pero hay una verdad incómoda  que  ignoramos: el barril de petróleo esta vacío, si en  las aulas  no hay quien cultive el talento para administrarlo. La riqueza de una nación no se mide por lo que se extrae de la tierra, sino por lo que se siembra en el espíritu de sus niños y de los hombres  que forman la sociedad. Sin  el rescate  urgente de la dignidad docente, cualquier  bonanza petrolera será, una vez más como sal en el agua.





2- El espejo roto  (La conferencia  en la UNIMAR)

Asistir a la conferencia del Dr. José Toro Hardy en la Universidad UNIMAR de Margarita fue enfrentarme a un espejo roto. Mientras el experto desglosaba la inversión necesaria para recuperar nuestra industria, que nos asomábamos  al umbral de una maravillosa promesa petrolera, cifras de producción de barriles diarios y licencias internacionales  con el retorno de los taladros. Yo no podía callar el grito de las aulas.  Cuando hubo la oportunidad de intervenir y leyeron  mi pregunta “¿y dónde está la gota de petróleo para los docentes?” que leyó el Dr. Hardy al unísono de su aplauso se unió el auditorio estaba tan emocionada que no sabía que decir. No hable yo,  hablo la frustración de miles de educadores que ven como el sistema ya no refleja progreso sino una lucha amarga de sobrevivencia esa “Gota” que reclame no es una dadiva, es justicia. El Estado ha pretendido sustituir la dignidad salarial por bonos volátiles, pero como bien se infiere de la visión del Dr. Toro Hardy, no hay industria  que se sostenga sobre un capital humano desnutrido. Sin maestros dignos, somos un cascaron vacío. 

3- El espejo del éxito (La evidencia de la mayéutica) 

Dos días después de esta maravillosa experiencia, escribí un nuevo episodio de mi vida, celebre mi cumpleaños. Rodeada de amigos y en compañía de mí esposo y familiares que nos comunicábamos vía internet, por aquello “del nido vacío”, me di cuenta que todos los que estábamos, somos profesionales exitosos, confirmamos con certeza: Somos así porque tuvimos una familia que nos dio amor, disciplina y modelaje. Un maestro que aplico la mayéutica socrática. Unos guías que no, nos llenaron de datos con un móvil, sino que despertaron en nosotros la capacidad de pensar, la intuición, la curiosidad para crear. Ese es el verdadero “espejo del éxito” que hoy agoniza, mi cumpleaños se convirtió en una “reserva emocional” lo que se inició  como festejo con música y risas, se convirtió en una confesión colectiva: todos allí, nos sentimos profundamente orgullosos de nuestra formación profesional, fuimos educados  por maestros que encarnaban la dignidad, el respeto y un amor por el ejercicio de su profesión.

Hoy con tristeza pero con esperanza en mi corazón tengo que denunciar que cuando el formador de líderes pierde su dignidad la educación se vuelve un cascaron vacío. Un docente sin confianza en sí mismo, no puede formar ciudadanos seguros. El abandono del aula es, en realidad un divorcio espiritual con el destino del país. ¡Si el modelo!  Que el niño tiene delante es de resignación, no habrá petróleo que alcance para comprar un futuro distinto. No habrá soberanía petrolera sin soberanía educativa. El rescate debe ser integral: un salario justo unido a una capacitación constante que fortalecerá no solo al docente sino a la construcción de la triada o triangulación (niño, docente, comunidad). 

4- El rescate del “Ser” antes que del “Hacer”

La bonanza que se aproxima exige técnicos y profesionales, pero Venezuela necesita antes que nada, personas. El rescate del ser venezolano es la piedra angular. Es nuestro deber revertir la crisis socioeconómica y el exilio de los venezolanos que están fuera del país,  a través de la devolución de sus derechos. El  docente tiene un papel fundamental en esta construcción, pero también hay que devolverle  su sitial de honor, no es solo un tema de dignidad es un tema de transmisión de valores generacionales  la posibilidad de que cada venezolano viva con dignidad y prosperidad.

   Reconocer que sin un maestro que se sienta valioso no hay transmisión de valores y volveremos al cascaron vacío. 

Y para finalizar un llamado a la conciencia no se puede hablar de soberanía petrolera, sino hablamos que soberanía educativa. El rescate debe ser integral y urgente; sin dignidad no hay capacitación posible que penetre en un estómago vacío, ni actualización pedagógica que motive al que se siente humillado. El llamado de atención es clarísimo: O rescatamos la dignidad del docente, su salario, su aula equipada, una infraestructura rehabilitada, su seguridad social y su valor en la sociedad o la próxima bonanza petrolera, será solo un capítulo más en nuestra historia de oportunidades perdidas.

 Es hora de que la bonanza llegue, finalmente, al pupitre y al pizarrón. 

Las tres estrategias, dignificación, capacitación y superación.

 Como enseño Sócrates el conocimiento es la única virtud. Sin maestros dignos que  la  cultiven, cualquier riqueza material  es solo es una sombra caverna.

 “Solo hay un bien: El conocimiento. Y un solo mal: La ignorancia”

Soy socrática. 

Atentamente

Rosa María López