
La reconfiguración del aparato militar venezolano alcanzó su fase territorial este viernes 20 de marzo. Tras blindar el Fuerte Tiuna y la cúpula operativa, Delcy Rodríguez ejecutó el despliegue de sus operadores estratégicos para asumir el control absoluto de las ocho Regiones Estratégicas de Defensa Integral (REDI).
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Este movimiento busca sellar herméticamente las vulnerabilidades geográficas que quedaron expuestas tras el colapso defensivo de la «Operación Resolución Absoluta» el pasado 3 de enero. La orden central es garantizar el control interno de las tropas, operando bajo el estricto monitoreo del plan de transición de tres fases impuesto por la administración de Donald Trump.
A través de un mensaje en su canal de Telegram, Rodríguez oficializó la maniobra e instruyó a su nuevo anillo de seguridad. En su mensaje, notificó la designación de los nuevos comandantes, advirtiendo que asumen la responsabilidad directa de garantizar la estabilidad territorial y reforzar la capacidad operativa frente a cualquier amenaza interna.
Para asegurar el centro neurálgico del país y evitar un nuevo asalto sorpresa, la sucesora de Nicolás Maduro entregó el mando de la vital REDI Capital al oficial César Augusto Lugo Rivera. La contención operativa y el manejo de tropas en la conflictiva zona Central pasó a manos de Ángel Daniel Balestrini Jaramillo.
El control táctico del extenso y estratégico eje de Los Llanos quedó bajo la estricta jurisdicción de Gustavo Adolfo Serrano Urdaneta. En paralelo, el monitoreo del vital frente petrolero y costero en la REDI Oriental fue delegado a Erasmo Eduardo Ramos Iriza, quien tendrá la tarea de asegurar los recursos de esa fachada.
El blindaje de las zonas críticas de frontera occidental, un punto de alto interés para la inteligencia extranjera, fue asegurado con la designación de Pedro Esteban González Ovalles al frente de la REDI Occidental. La vigilancia de los sensibles pasos fronterizos de montaña recayó sobre Pablo Ernesto Lizano Colmenter, nuevo jefe táctico de la REDI Los Andes.
El control operativo de la extracción de recursos en el sur de la República fue asegurado con la transferencia de Wilfredo Alexander Medrano Machado a la comandancia de la REDI Guayana. Finalmente, el cerco territorial se completó con el despliegue de Víctor Hugo Borjas Trujillo en la REDI Marítima e Insular, asumiendo la vigilancia de las aguas territoriales.
Este despliegue coordinado en las ocho regiones se trata de un cortafuegos táctico diseñado para rodear a Rodríguez de lealtad absoluta y neutralizar cualquier conspiración interna, mientras la mirada de Washington y sus activos de inteligencia continúan auditando cada movimiento en el país.
