El sur de Maturín es un caos por culpa de los "bajones"... y Corpoelec no da la cara

El sur de Maturín es un caos por culpa de los "bajones"... y Corpoelec no da la cara

lapatilla.com

 

El malestar ciudadano se intensifica en las comunidades del sur de Maturín, donde los constantes racionamientos eléctricos han pasado de ser interrupciones fortuitas a una «rutina de oscuridad» que asfixia el día a día de cientos de familias.

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Los residentes de varios urbanismos aseguran que la estabilidad del sistema es inexistente, reportando fallas que se extienden por varias horas y en distintos bloques horarios.

En el sector La Orquídea, la situación ha llegado a un punto crítico. Los vecinos denuncian que el servicio se interrumpe de manera abrupta más de dos veces por jornada. Esta inestabilidad no solo afecta la iluminación, sino que también ocasiona la interrupción del suministro de agua potable, ya que los sistemas de bombeo dependen exclusivamente del fluido eléctrico.

“Es un estrés constante que nos cambia la vida por completo. En las mañanas, cuando nos levantamos para preparar a los niños para el colegio, nos topamos con que no hay luz ni agua. Es una incomodidad que ya no se puede tolerar más”, relató una de las afectadas, quien prefirió resguardar su identidad por temor a represalias.

Por otro lado, en el urbanismo Villas del Sur, el desconcierto es la nota dominante. Los habitantes manifestaron su indignación al señalar que, a pesar de cumplir puntualmente con la cancelación de las facturas de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), el servicio que reciben es «permanente en sus fallas».

Para los vecinos, no hay correspondencia entre el cobro del servicio y la calidad del mismo, lo que consideran una falta de respeto al ciudadano.

La crisis no es un evento aislado de la zona sur. Sectores del oeste de la capital monaguense, como la Zona Industrial, Los Frailejones y El Faro, también han alzado su voz de protesta. La inestabilidad del sistema en estas comunidades mantiene en vilo a los comerciantes y residentes, quienes temen por la integridad de sus electrodomésticos ante los constantes «bajones» de voltaje.

Ante el silencio oficial, los afectados instan a las autoridades regionales y a la gerencia de Corpoelec a publicar un cronograma oficial de administración de carga. La incertidumbre, aseguran, es tan dañina como el propio apagón, por lo que exigen transparencia y una atención urgente a la infraestructura eléctrica regional que parece estar operando al límite de su capacidad.