
A más de tres décadas de su creación, el cuarto mensaje cifrado de Kryptos, la famosa escultura instalada en la sede de la CIA, continúa sin descifrarse. Ahora, su autor, el artista estadounidense Jim Sanborn, tomó la decisión de subastar la solución de ese enigma que intriga a criptógrafos, investigadores y curiosos desde 1990.
Por Clarín
Kryptos es una estructura de cobre de tres metros de altura con forma de pantalla ondulada. En su superficie, una serie de letras funciona como clave para descifrar cuatro mensajes ocultos. Los tres primeros, conocidos como K1, K2 y K3, fueron resueltos poco tiempo después de su inauguración. Sin embargo, el cuarto, K4, resiste cualquier intento de interpretación.
Sanborn explicó que buscaba captar la atención del público durante el mayor tiempo posible. La obra cumplió ese objetivo con creces, ya que durante años miles de personas intentaron descifrar el último mensaje. Uno de los fanáticos incluso se contactó con el artista cada semana durante dos décadas. Ante la cantidad de consultas, Sanborn comenzó a cobrar 50 dólares por cada intento recibido.
“En aquel entonces, los códigos y la codificación eran un tema esotérico”, dijo Sanborn. “Quería que fuera menos esotérico y que fuera divertido. … El objetivo de cualquier artista al crear una obra de arte es captar la atención del espectador el mayor tiempo posible”.
A sus 79 años y con problemas de salud recientes, el artista decidió poner en venta el secreto de K4. La subasta, organizada por la casa RR Auction de Boston, se extenderá hasta el 20 de noviembre. La oferta más alta ya supera los 200 mil dólares. El ganador obtendrá el archivo completo de Kryptos, que incluye la solución del enigma, materiales de codificación y un nuevo texto denominado K5.
“El ganador poseerá ahora los secretos de Kryptos”, afirmó Bobby Livingston, vicepresidente de la firma de subastas. La expectativa es encontrar a un “nuevo guardián” que preserve el misterio y mantenga el vínculo con la comunidad interesada.
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