
BBC/ Planeta Tierra
Es una escena extraordinaria: un oso polar macho solitario ataca a cientos de morsas, rodeándolas e intentando persistentemente penetrar su gruesa capa de grasa de quince centímetros para conseguir su tan ansiada comida.
Por: BBC
Aprovechando la niebla, el oso se acerca a una colonia de morsas.
Las adultas trabajan en equipo, empujando a sus crías hacia el centro y creando una barrera de grasa y piel.
El oso comienza su emboscada con cautela, saltando sobre el lomo de una morsa para encontrar una abertura y alcanzar a las crías.
Apunta a una hembra, mordiéndole repetidamente el cuello.
Ella protege ferozmente a su cría, y sus garras y dientes son incapaces de perforar su gruesa piel.
La manada comienza a huir hacia el mar, y el oso, cada vez más desesperado, se lanza a luchar contra las morsas adultas.
Su oportunidad de conseguir su primera comida en meses se desvanece.
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