
Las evidencias contra Nicolás Maduro para probar que era un jefe narcoterrorista cuando actuaba como dictador de Venezuela se acumulan hasta el infinito en la justicia federal de los Estados Unidos.
Por Román Lejtman | Infobae
Infobae accedió a un informe de la DEA -Administración de Control de Drogas de EE.UU- que desnuda los vínculos que consolidó Maduro con Irán cuando manejaba el régimen caribeño.
El dossier de la DEA es meticuloso y será una pieza probatoria al momento de juzgar a Maduro como narcoterrorista.
La DEA aplicó su inteligencia e información reservada sobre 3.000 documentos oficiales de ambos países, y las conclusiones impresionaron en la Casa Blanca, el Departamento de Estado y la Secretaría de Guerra.

En el documento oficial se lee lo siguiente:
-» La alianza Irán-Venezuela permite a Teherán evadir las sanciones internacionales a través de una arquitectura financiera opaca que involucra al Fondo Conjunto China-Venezuela, el FONDEN, fondos bilaterales, cuentas de fideicomiso y bancos corresponsales en Uruguay, Panamá, Dubái y Hong Kong».
-“Esta red canaliza recursos significativos a empresas estatales iraníes clave en los sectores de energía, construcción naval y de doble uso, manteniendo así la resiliencia económica del régimen y financiando actividades hostiles en todo el Medio Oriente y las Américas”.
-“Simultáneamente, la asociación se extiende a los dominios militar y nuclear: Irán transfiere tecnología de drones, misiles antibuque y capacidades industriales a Venezuela, mientras explota y contrabandea encubiertamente uranio de la Cuenca de Roraima y adquiere tecnología relacionada con lo nuclear (equipos CNC, aleaciones especiales, experiencia en agua pesada) a través de la triangulación con Argentina (2006-2014), apoyando directamente el programa nuclear sancionado de Irán y alterando el equilibrio estratégico global”.
-“Venezuela también funciona como un centro crítico para organizaciones terroristas designadas por los EE. UU., como Hezbollah y Hamas, facilitando el lavado de dinero, el tráfico de drogas y armas, la emisión fraudulenta de pasaportes y la movilidad operativa en toda la región”.
-“Estas redes se conectan con la Triple Frontera, estructuras criminales colombianas y ecuatorianas, remanentes de las FARC y carteles mexicanos, formando un ecosistema híbrido de crimen transnacional y terrorismo alineado con los intereses iraníes”.
-“La alianza, por lo tanto, no es mera cooperación diplomática o económica, sino una plataforma multifacética para la proyección del poder iraní que socava las sanciones, fortalece a un estado hostil y amplifica a los actores violentos no estatales”.
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