
El 2025 fue un año que presagiaba una reconfiguración global. Esto por: El evidente fracaso europeo en la intención de derrotar a Rusia en Ucrania; la necesidad vital de EE.UU. de fortalecerse luego de décadas de sobre extensión estratégica y una consecuente pérdida de credibilidad en ese campo; una China que es casi hegemónica en África y el Ártico; una Rusia en virtual alianza con China. Seguir en la deriva que llevaba EE.UU. era un camino directo al desastre, por ello en el 2025 vimos: EE.UU. pasando de cobeligerante en la guerra europea a ser un mediador; la postura de obligar a los socios europeos de la OTAN a aumentar dramáticamente su aporte a la alianza; lanzar acciones con relación a Rusia y China para generar un modus vivendi para un plazo largo en este Siglo.
En 2026 observamos que el proceso iniciado en 2025 se hace evidente para quien quiera verlo: América ya no es un espacio “abierto” a la influencia política de Rusia o China; Rusia y China entienden el juego como uno de “esferas de influencia” que se está desarrollando y que les conviene a todas las Grandes Potencias; el juego en desarrollo tiene a EE.UU. “mostrando” su zona de influencia, algo que tenía hasta ahora muchos “espacios” poco claros, los cuales Rusia y China los han definido ya hace mucho. Claramente lo que ocurre en la campaña en Irán se inscribe en esta determinación de influencia de EE.UU., algo que podría cambiar en esa zona del mundo si hay un fracaso de Washington.
Como en 2025, en el corriente año se hicieron más tangibles tendencias que se evidenciaban para quien no se alegrara con miradas superficiales: La muerte casi total de las instituciones multilaterales como herramientas capaces de mediar entre las Grandes Potencias; la absoluta irrelevancia de la Unión Europea y de Potencias Medias como Francia y Reino Unido; India creciendo imparable en su importancia estratégica en el Índico y como próxima Gran Potencia; Israel como la Potencia Media indiscutible en Oriente Medio. Ante nuestros ojos se lleva adelante un cambio estratégico global comparable al del fin de la Segunda Guerra Mundial, pero en el caso actual estamos lejos de vislumbrar la institucionalidad de todo lo que se está creando. A mi juicio la “institucionalidad” la otorga el consenso de las Grandes Potencias para evitar un choque que lleve a una Tercera Guerra Mundial, mientras convive la fachada inútil de la ONU. En todo caso, resta la opinión de los todólogos, opinadores, karatecas, brujos y tarotistas latinoamericanos.
Temas que la guerra en Medio Oriente genera y no se observan:
Va a ser complejo para EE.UU. e Israel administrar el creciente deseo de naciones árabes por sumarse al accionar contra Irán. Ya he explicado en entrevistas y conferencias que desde lo militar es comprensible no sumar más medios a los presentes sin con ello generar fricciones en el planeamiento y ejecución de las acciones. Quizá una opción sea sumarlos en una fase donde EE.UU. se retire.
No concuerdo con aquellos que creen que la fuerza expedicionaria de Marines no sea suficiente para hacerse del control de instalaciones críticas petroleras de Irán en la Isla de Jark. Analicemos juntos eso:
1) Jark es el “corazón” petrolero de Irán, manejando cerca del 90% de sus exportaciones. Es una isla coralina de unos 20 a 25 km2 (aprox. 6 km de largo por 3 km de ancho), situada a unos 25 km de la costa continental iraní, lo que la sitúa dentro del paraguas de defensa costera.
2) Composición de la Fuerza (MAGTF) Para una operación de 2.400 hombres, estaríamos hablando de una Fuerza de Tareas Terrestre-Aérea de Marines (MAGTF) estructurada así: – Elemento de Mando (CE): Dirección de inteligencia, guerra electrónica y comunicaciones. Elemento de Combate Terrestre (GCE): Un Batallón de Desembarco (BLT) reforzado; incluiría compañías de Infantería de Marina, una sección de reconocimiento, una batería de artillería (posiblemente HIMARS para contrabatería costera) y vehículos anfibios (ACV). Elemento de Combate de Aviación (ACE): Un escuadrón compuesto que incluya: F-35B Lightning II para superioridad aérea y ataque de precisión inicial; MV-22B Osprey: Para el asalto vertical rápido desde el horizonte; AH-1Z Viper y UH-1Y Venom: Apoyo de fuego cercano (CAS) y escolta; CH-53K King Stallion: Transporte de carga pesada y artillería. Elemento de Logística (LCE): Capacidad para sostener la fuerza de forma autónoma por 15 a 30 días.
3) Apoyo de Fuego Aerotáctico El control de la Isla de Jark es imposible sin neutralizar primero la infraestructura de defensa del CGRI (Cuerpo de la Guardia Revolucionaria) en la isla y en la costa adyacente (Bushehr). Supresión de Defensas Aéreas (SEAD): Los F-35B deben eliminar radares y baterías S-300 o sistemas locales (Bavar-373) que protegen la zona. Interdicción Naval: El ACE debe asegurar un corredor libre de lanchas rápidas de ataque iraníes y minas navales, utilizando los AH-1Z armados con misiles Hellfire o JAGM. Fuego de Preparación: Antes del desembarco, se requiere un ablandamiento de las zonas de aterrizaje (LZ) y playas, evitando dañar la infraestructura de carga de crudo (T-Head y Sea Island) si el objetivo es capturarla intacta.
4) Logística y Sostenimiento: Dada la proximidad de la Isla de Jark al continente, la logística es el punto más vulnerable debido a la amenaza de misiles de crucero antibuque (ASCM) y drones kamikaze. Base Flotante: La fuerza operaría desde un Grupo de Alerta Anfibio (ARG) compuesto por un LHA/LHD (como el USS Trípoli) y buques de transporte (LPD/LSD). Puente Aéreo y Marítimo: El uso de LCAC (Hovercrafts) es vital para cruzar los arrecifes de coral de Jark y descargar equipo pesado rápidamente. Consumo y Reabastecimiento: Una fuerza de 2.400 hombres consume toneladas de agua, combustible y munición diariamente. El LCE debe establecer un Punto de Distribución Logística en la Isla (ILDP) inmediatamente tras la toma del aeródromo de la isla (ubicado al noreste).
5) Desafíos Tácticos en la Isla de Jark. Entorno Industrial: La isla es un complejo de tanques de almacenamiento y tuberías. El combate urbano/industrial limita el uso de fuego pesado para evitar desastres ecológicos o explosiones catastróficas.
6) Proximidad Costera: Al estar a solo 25 km del territorio continental de Irán, la fuerza de 2.400 hombres estaría bajo fuego constante de artillería de largo alcance y drones desde el continente. Esto exige la inserción de radares de contrabatería y sistemas de defensa de punto (C-RAM).
7) Asimetría: El CGRI utiliza túneles y posiciones fortificadas. La limpieza de la isla requeriría un combate de infantería intensivo, habitación por habitación y búnker por búnker.
8) La operación es factible pero a costa de una acción de supresión masiva sobre el sector continental previo al empleo de la fuerza expedicionaria.
9) No puede descartarse la misma como tropa de ocupación de las instalaciones petroleras en alguna fase de negociación. En cualquier caso, la fuerza expedicionaria suma variantes al comando militar.
Siguen apareciendo “analistas” quienes predicen que EE.UU. e Israel se quedarán sin munición. A mi juicio lo que sí puede ocurrir es que se quedarán sin blancos en un tiempo no lejano. El tema del uranio que guarda Irán es otro aspecto clave en todo esto, y no es posible creer que una salida negociada deje el mismo en poder de cualquier gobierno iraní. Veremos.
@J__Benavides
