
Este miércoles 25 de marzo, los sectores laborales de Ciudad Guayana se unieron a la jornada nacional de protesta para exigir la restitución de los derechos contractuales, un salario anclado a la canasta básica y el cese de la persecución sindical en Venezuela.
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Bajo consignas como “¡Salario digno ya!” y “¡Libertad para los presos políticos!”, representantes de diversos gremios, entre ellos el sindicato de Benprecar y la federación FetraBolívar, manifestaron su rechazo a las políticas económicas y laborales del Ejecutivo Nacional, señalando específicamente la vigencia del Memorándum 2792 y el instructivo Onapre como herramientas de «asfixia» al trabajador.
Héctor Fermán, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la empresa Venprecar, C.A. (Sutravenprecar), organización sindical vinculada a la planta briquetera, destacó que la movilización es una demostración de fuerza enmarcada en la Constitución.
«El memorándum firmado en su momento por Eduardo Piñate derogó el derecho a huelga. Hoy pedimos la restitución de los derechos no solo de Guayana, sino de toda Venezuela», afirmó.

Fermán también vinculó la lucha laboral con el momento político actual, haciendo eco del mensaje de organización enviado por María Corina Machado.
«El trabajador venezolano hace malabares para sufragar la cesta básica. Ha llegado la hora de tomar las riendas de nuestras instituciones», sentenció.
Violación de convenios internacionales
Por su parte, Fidel Brito, presidente de FetraBolívar, denunció que el Estado venezolano mantiene una violación reiterada de los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
«El Gobierno hace caso omiso al Convenio 26, que obliga a dar un salario mínimo acorde al costo de la vida, y al Convenio 144 sobre el diálogo social tripartito», explicó Brito.

Asimismo, rechazó cualquier intento de «dirigentes esquiroles» de promover una constituyente que pretenda eliminar beneficios logrados durante un siglo de lucha sindical.
Sin democracia no hay reivindicación
Franklin Rojas, de la Casa de la Libertad, fue enfático al señalar que las mejoras económicas son inalcanzables sin una transición política. «No hay exigencia que beneficie al trabajador si no se da un paso hacia la libertad y la democracia. Estamos ante un vacío de poder y la solución es llamar a elecciones libres», declaró.
Los manifestantes coincidieron en que la mano de obra calificada de los venezolanos está siendo tratada como «la más barata del mundo» bajo condiciones de trabajo forzado, por lo que aseguraron que se mantendrán en las calles hasta lograr el cumplimiento del artículo 91 constitucional, que garantiza un salario suficiente para vivir con dignidad.
