Un Maduro "más delgado" enfrenta una nueva audiencia judicial mientras su figura se desdibuja en Venezuela - LaPatilla.com

Un Maduro "más delgado" enfrenta una nueva audiencia judicial mientras su figura se desdibuja en Venezuela

La captura de Nicolás Maduro en Caracas reaviva la esperanza y el escepticismo en la sociedad venezolana (REUTERS/ARCHIVO)

 

Nicolás Maduro, enfrenta este jueves una audiencia judicial en Nueva York mientras su figura se desdibuja en Venezuela, donde el Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha concentrado sus esfuerzos en estrechar sus relaciones con la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump.

Maduro y su esposa, Cilia Flores, acudirán por segunda ocasión ante la Justicia de Estados Unidos, desde su captura, el pasado 3 enero, en una operación militar ordenada por el mandatario republicano.





Dos días después de la operación, Rodríguez asumió la conducción del Ejecutivo de forma interina, aunque, en la práctica, lleva adelante una gestión que ha incluido reformas del gabinete de ministros y el impulso de legislaciones cruciales, como la reforma a la ley de hidrocarburos. Al mismo tiempo, Maduro ha ido quedando relegado de la agenda pública.

«El discurso del ausente mandatario como héroe, incluso como superhéroe, fue recurrente en la propaganda oficial hasta hace muy poco (…), pero prácticamente ha desaparecido, y la victimización choca con la realidad de la impopularidad del presidente, quien quizás sea reevaluado en el futuro», afirmó a EFE el politólogo y profesor universitario Guillermo Aveledo.

A finales del año pasado, después del inicio del despliegue aeronaval de EE.UU. en el mar Caribe, el chavismo cerró filas en torno a Maduro, y durante las primeras semanas desde su captura la militancia marchó diariamente para exigir la liberación de la pareja presidencial.

Si bien esta exigencia se mantiene en ciertos discursos, fotografías de Maduro y Flores en las calles y en videos transmitidos por los medios estatales, el creciente acercamiento a EE.UU., los acuerdos energéticos con empresas extranjeras y cambios de gabinete son prioridad en los anuncios oficiales.

«En algunos sitios se mantienen monumentos y pequeños altares de exhortación al retorno, pero no parece ser una política coordinada u organizada desde (el palacio presidencial de) Miraflores», agregó Aveledo.

La nueva agenda

En sus casi tres meses como presidenta encargada, Rodríguez ha implementado cambios importantes, pero el más sustancial fue el viraje con respecto a la relación con EE.UU., al punto que parece desplazar la lucha por la liberación de Maduro.

«Sería difícil afirmar lo contrario. El mensaje subyacente es que estamos en la relación de respeto, reafirmando las nuevas relaciones, pero en los hechos pareciera que en la práctica hay al menos discreción en torno a un emplazamiento más explícito sobre el tema», señaló Aveledo.

El profesor universitario indicó que se trata de un «discurso dual», con gestos de recuerdo a Maduro y Flores, pero que parece «bastante sutil, e incluso quizás polémico dentro del propio status quo del Estado».

El país está también en otro «momento político», como declaró la mandataria encargada: más de un mes inmerso en un proceso de amnistía por el cual se han otorgado 8.084 libertades plenas -según el Parlamento-, las marchas de movimientos sindicales para exigir aumentos salariales y los reclamos por fallas de servicios toman mayor espacio en la agenda.

Según la ONG Foro Penal, en el país hay actualmente 503 presos políticos, entre ellos 44 extranjeros o ciudadanos con doble nacionalidad y 188 militares.

La defensa

Maduro y Flores, acusados por cargos relacionados con narcotráfico y posesión de armas, alegan no tener recursos propios para pagar su defensa privada y reclaman que se les impide usar fondos del Estado venezolano al no ser reconocido como jefe de Estado.

Entretanto, Rodríguez ha llamado a Trump «socio» y «amigo» y ha agradecido el reconocimiento formal de su Gobierno encargado, pese a que esto debilita la posición de Maduro.

La presidenta encargada, que no se ha pronunciado esta semana sobre el juicio al líder chavista, anunció el viaje de una delegación diplomática a EE.UU., a la par que Trump relajó sanciones para facilitar la reapertura de la embajada venezolana en Washington.

Para Aveledo, quizás no se puede afirmar que Maduro es ahora prescindible, pero «ciertamente es un lastre en la conversación».

«¿Es (Maduro) una figura prescindible? Si nos atenemos a los hechos, pareciera que es así, lo cual no deja de ser sobrecogedor dado el poder que ostentó», concluyó. EFE