
Recluidos en las celdas del Centro de Detención Metropolitana (MDC) de Brooklyn, los objetivos de alto valor, Nicolás Maduro y Cilia Flores, lograron filtrar un comunicado al exterior que fue divulgado a través de Telegram. A casi tres meses de la audaz incursión táctica de las fuerzas especiales estadounidenses en Caracas, que culminó con su sorpresiva extracción y captura el pasado 3 de enero, la pareja aseguró encontrarse “bien, firmes, serenos y en oración permanente”, pese a estar bajo la estricta custodia del gobierno federal.
lapatilla.com
Desde su confinamiento en territorio norteamericano, los exlíderes chavistas enviaron un mensaje de “agradecimiento profundo” por la “fortaleza y valentía” de sus simpatizantes. Ambos aseguraron que han recibido múltiples comunicaciones, cartas y correos que, según sus propias palabras, los “fortalece espiritualmente” para sobrellevar el colapso de su régimen y su actual estatus como prisioneros de los Estados Unidos.
Sin embargo, parece que en esa correspondencia filtrada a sus leales omiten un detalle crucial, una ironía geopolítica que roza el sarcasmo: nadie se atreve a confesarles que el nuevo gran aliado de Venezuela es, precisamente, la misma potencia extranjera que ejecutó su captura y hoy los mantiene tras las rejas.
Así mismo, Maduro y Flores manifestaron sentir admiración por quienes se mantienen en sus filas “dentro y fuera de las fronteras”. Aprovechando este canal de comunicación, pidieron a sus bases operativas consolidar la paz y el perdón. “Que nadie se aparte del camino del diálogo”, expresaron desde su encierro.
Para concluir, el manifiesto de los cautivos en Brooklyn apeló a códigos de fe, citando el Evangelio según San Lucas para instar a los suyos a “pedir y buscar” con esperanza. En tal sentido, la pareja reiteró su gratitud por el “amor inmenso” recibido.
A diferencia de cuando estuvieron en el poder, el mensaje no fue replicado en redes por el séquito chavista que quedó a cargo. Una posición que contrasta con la declaración de “unidad” que intentan profesar Maduro y Flores.



