
El equipo de TN en Tel Aviv salió a la calle a recoger testimonios de personas que sostienen su vida cotidiana en medio del conflicto con Irán. Alan Ferraro dialogó con Luisa, una venezolana que reside en Israel.
Por: TN
En su relato, Luisa describió cómo sigue adelante con la rutina pese a la guerra y de qué manera los bombardeos condicionan su vida diaria: desde reuniones laborales adaptadas a la virtualidad hasta noches interrumpidas por alarmas.
Contó que los bombardeos afectan las actividades diarias: “Tenemos que estar pendientes si a donde vamos hay un refugio, prestar atención a las alarmas. Además, yo tengo dos hijos en el ejército”.
Uno de los hijos está en la reserva, mientras que su otra hija está estudiando para ser paramédica militar. “Gracias a Dios están en bases seguras, tengo una sensación diferente a otros padres que tienen a sus hijos en zonas de conflicto directo como en el Líbano”, explicó.
Hace dos años, cuando comenzó el conflicto, Luisa pensó en llevarse a sus hijos lejos de la guerra; pero para ella “no hay lugar más seguro para los judíos que Israel”.
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