Indígenas en Apure han huido hacia Colombia y Ecuador por la violencia armada y el despojo de sus tierras - LaPatilla.com

Indígenas en Apure han huido hacia Colombia y Ecuador por la violencia armada y el despojo de sus tierras

El dirigente y exdiputado Juan Francisco García Escalona denunció este lunes 30 de marzo, la crisis humanitaria que enfrentan las etnias Jivi, Cuiva, Pumé, Yaruro y Capuruchanos en los municipios Achaguas, Pedro Camejo y Rómulo Gallegos en el estado Apure.

Por lapatilla.com





García describe un escenario de devastación donde la ausencia de servicios médicos, educativos y de agua potable ha llevado a estos pueblos a un punto de no retorno.

Según el dirigente, esta situación no es fortuita, sino el resultado de décadas de abandono institucional y corrupción que han permitido el regreso de enfermedades erradicadas como el paludismo y la tuberculosis.

La gravedad del panorama sanitario queda respaldada por datos de la organización Kapé Kapé, que señala que la mayoría de estas comunidades no recibe atención médica regular y gran parte de la población infantil carece de esquemas de vacunación.

García enfatiza que en muchos caseríos las muertes ni siquiera cuentan con registros oficiales ante la inexistencia de autoridades que expidan partidas de defunción.

Este vacío estatal ha empujado a cientos de familias hacia cinturones de miseria urbana o al desplazamiento forzado hacia otros países de la región.

A la crisis de salud se suma el hostigamiento de grupos irregulares y el avance de la minería ilegal en los ríos Meta y Capanaparo, según el Informe Provea 2025

El exdiputado mencion? que miles de indígenas apureños han cruzado hacia Colombia y Ecuador en los últimos años, huyendo de la violencia armada y el despojo territorial.

García califica este fenómeno como una diáspora indígena sin precedentes que amenaza con extinguir los saberes ancestrales y la identidad de los pueblos originarios de Apure.

Finalmente, Juan Francisco García Escalona hizo un llamado urgente para la creación de un Plan Nacional de Emergencia Indígena con apoyo internacional. Para el exdiputado, la omisión estructural de los organismos del Estado constituye un mecanismo de exterminio lento que debe ser detenido de inmediato.

Alerta que el silencio ante este quebranto de la dignidad nacional equivale a tolerar la destrucción de la raíz más antigua de la venezolanidad.