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El país se está movilizando. Se siente, se percibe y se escucha. Sobre el asfalto se oyen los pasos de una población que no se rinde y que está luchando por generar la transición real y el cambio efectivo en la nación.
En las calles venezolanas se siente el peso de los pasos de los trabajadores que reclaman mejores salarios y mejores condiciones laborales.
Se oyen los pasos y las consignas de los estudiantes que están activos luchando por un mañana mejor, para garantizar desde el presente su propio futuro.
Esa es la carga de la historia que se está escribiendo con la fuerza de voluntad de millones de venezolanos que se están levantando y se están organizando para lograr el cambio anhelado.
Es la ciudadanía que desesperadamente está construyendo un nuevo capítulo en esta lucha por la libertad de Venezuela; un nuevo capítulo en la reconstrucción del país y en la conquista de la libertad .
Sí, Venezuela se moviliza. Y no sólo lo hace de forma visible, sino que lo hace en el ánimo social de una población que sabe que está llegando su momento.
La movilización se nota en los murmullos en el mercado, en la parada de bus, en la cafetería y en las licorerias, se oye en los autobuses y en las plazas. Y ese murmullo tiene palabras claves: Libertad y María Corina Machado.
Esa Venezuela que se moviliza, está representada en sindicatos, en gremios, en estudiantes, en ciudadanos sin distinto de colores políticos. El venezolano de a pie se mueve por una necesidad, por la urgencia del rescate de su propia dignidad.
Y ¿qué moviliza al país? Lo mueve su deseo de un cambio económico, porque la inflación es cada vez más insoportable; lo mueve su búsqueda de un cambio que sea sustentable, su esperanza que el mañana sea mejor y el dejar atrás la oscuridad que a significado casi 3 décadas de socialismo.
Los mueve y los inspira, el ejemplo que permanentemente está dando María Corina Machado. Los moviliza esa mujer que lo ha dado todo por el país y que no descansa ni un solo día de su vida. Ella es un ejemplo incuestionable para nosotros, los venezolanos.
Resulta fascinante, y a la vez conmovedor, observar a una juventud que, a pesar de haber crecido entre crisis, mantiene una terquedad luminosa. Esa juventud que estudia, que trabaja y que quiere un futuro en su país y que lucha por ello.
Ellos que no se movilizan pensando en el pasado, sino con su vista puesta en el mañana; esos jóvenes que entienden la necesidad de construir entre todos un país de libertad, de progreso y de dignidad.
Llena de orgullo ver a nuestros adultos mayores que reclaman por mejores pensiones y/o jubilaciones; que están activos en el reclamo, que quieren dejar detrás de sí una mejor Venezuela para sus hijos y nietos.
Ese es el país de ciudadanos que necesitamos; ese es el país que apoya a María Corina Machado y que la hará – con toda seguridad – la Presidente de Venezuela al realizarse unas elecciones como Dios manda y como queremos todos los ciudadanos de este país.
Sin más que agregar, nos leemos la próxima semana.


